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Gracias, Corazón de Fuego. Sabía que tú entenderías por qué los traje hasta aquí. No podía dejarlos morir. Incluso... incluso aunque sean de otro clan.

Carbonilla a Corazón de Fuego sobre los gatos del Clan de la Sombra en Antes de la tormenta, página 144


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 11 de Antes de la tormenta. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo

PdV de Corazón de Fuego

Volteándose, Corazón de Fuego encara a Carbonilla, quien está detrás de él, pidiéndole que no haga daño a los gatos enfermos del Clan de la Sombra. La aprendiza de curandera, quien llevaba provisiones medicinales, suelta sus hierbas para contestarle al lugarteniente que aquellos gatos necesitaban su ayuda. Enojado, Corazón de Fuego le pregunta dónde los encontró, y la joven gris responde que estaban rondando por las Rocas Soleadas, buscando un lugar donde esconderse. Sin poder creer que su antigua aprendiza haya decidido exponerse a sí misma y al Clan del Trueno al riesgo que supone cuidar de aquellos guerreros, el lugarteniente rojizo regaña a Carbonilla, preguntándole si de verdad creía que no podrían descubrirla, y agregando que de seguro, los enfermos del Clan de la Sombra volvieron porque sabían que la joven se apiadaría de ellos.
Con firmeza, Carbonilla indica que Corazón de Fuego tampoco podría mandar a los guerreros enemigos a su campamento por segunda vez, y advierte a su amigo que no pretenda hacerse el enojado. Un poco más tranquilo, el lugarteniente coincide en que Estrella Azul fue muy poco compasiva con los intrusos, y admite para sus adentros que Carbonilla parece hacer lo que ella cree correcto. Pregunta entonces si Fauces Amarillas está al tanto del cuidado de los enfermos, y la aprendiza gris responde que no, aunque agrega que los guerreros se están recuperando un poco. Cirro interviene en la conversación, avisando que están mejorando poco a poco con los cuidados de Carbonilla. Corazón de Fuego advierte que suena algo mejor que cuando estuvo en el campamento del Clan del Trueno, y pregunta a su compañera cómo logró aquello, cuando Fauces Amarillas había expresado lo mortal que era aquella enfermedad. Con un dejo de alegría, Carbonilla replica que debe haber encontrado alguna combinación de hierbas y bayas útil para curarlos. Su antiguo mentor nota cómo la gata se siente más confiada que de costumbre, y recuerda lo cerca que está de la personalidad enérgica que alguna vez tuvo, cuando fue su aprendiza.
Sin embargo, la alegría de Corazón de Fuego se esfuma cuando se da cuenta de que los gatos del Clan de la Sombra se encuentran en peligro, ya que Estrella Azul, obsesionada por la amenaza de un ataque y con el juicio nublado, no toleraría la presencia de gatos enemigos en su propio territorio, y probablemente los mataría. Apenado, el lugarteniente comunica a Carbonilla que no es seguro para los enfermos quedarse, y que deben marcharse. Frustrada, ella contesta que los gatos aún no están en condiciones de volver al Clan de la Sombra, y agrega que hace tiempo que no comen debidamente. Corazón de Fuego se ofrece a cazar algo para los enfermos, pero advirtiendo que luego de comer para reponer fuerzas deben irse. Cuello Blanco es quien interrumpe esta vez, preguntando qué harán Cirro y él cuando lleguen a su hogar.
Preocupado, Corazón de Fuego sabe que no puede hacer más que cazarles una pieza, ya que no desea que la enfermedad alcance el campamento del Clan del Trueno ni que una patrulla del Clan de la Sombra entre a su territorio buscando a sus guerreros perdidos. Cirro suplica que no los manden de vuelta a su clan, ya que Estrella Nocturna está muy enfermo, como si perdiera una vida cada día, y todos creen que va a morir. Cuello Blanco agrega que todo el Clan de la Sombra tiene miedo, ya que no hay nadie preparado para ocupar el lugar de Estrella Nocturna. Corazón de Fuego, incrédulo, pregunta por Rescoldo, el lugarteniente. Cuello Blanco y Cirro lo ignoran, incómodos, y no responden. El joven rojizo se pregunta si entonces, Rescoldo estará muerto, o si será demasiado mayor para convertirse en líder. Contra su voluntad, Corazón de Fuego siente una oleada de compasión y permite a los gatos del Clan de la Sombra quedarse hasta que estén lo bastante fuertes como para viajar de regreso.
Comprendiendo la dura situación de los enfermos, el lugarteniente se vuelve hacia Carbonilla, quien, agradecida, confiesa que jamás habría podido dejar morir a aquellos gatos, aunque fueran de otro clan. Su amigo, sabiendo que la aprendiza de curandera está pensando también en Corriente Plateada -a quien la joven no pudo salvar-, le recuerda que es una auténtica curandera, y que por ello Fauces Amarillas la eligió como su aprendiza. Luego, Corazón de Fuego sale y regresa después de cazar para Cirro y Cuello Blanco, arrojando las presas dentro de la guarida pero sin entrar. Temiendo por la salud de su amiga, quien se encuentra mascando bayas y mezclando hierbas para los enfermos y quien debe volver a entrar a la cueva, el lugarteniente se le acerca. La gata gris se alegra de poder compartir el secreto con él, aunque su compañero le advierte que no cree necesario contarle lo sucedido a Estrella Azul, aún susceptible por la traición de Garra de Tigre. Corazón de Fuego comparte sus temores sobre la líder, que parece recuperarse pero luego dice o hace algo preocupante. Carbonilla explica que Fauces Amarillas opina que la líder tardará mucho tiempo en recuperarse. Sincerándose con su amigo, la aprendiza maúlla que todo el clan ya se ha dado cuenta del estado de Estrella Azul, aunque están esperando que vuelva a ser como era antes.
Aliviado por saber que el Clan del Trueno aún tiene fe en su líder, Corazón de Fuego se marcha, dejando a Carbonilla sola para hacer su trabajo, aunque esto le causa algo de inseguridad. Preocupado, llega hasta las afueras de su campamento, intentando calmar sus ideas y quitarse el olor a enfermedad de la cabeza. Sabiendo que ya es tarde para ver a Látigo Gris, decide visitarlo otro día. Al entrar por el túnel de aulagas, Tormenta de Arena sale a recibirlo, y al preguntarle si estuvo cazando, el joven responde sin preámbulos parte de la verdad, admitiendo que tuvo intención de ver a Látigo Gris. Sin inmutarse, la guerrera clara le avisa que no hay ni rastro de Nimbo, quien salió a cazar temprano en la mañana. Como ambos sospechan que el aprendiz está rondando la casa de Dos Patas otra vez, Tormenta de Arena propone a Corazón de Fuego acompañarlo, para ver si entre los dos pueden hacer entrar a Nimbo en razón. Agradecido, su compañero acepta su ayuda.
Juntos, los dos gatos atraviesan el pinar; Corazón de Fuego con confianza, Tormenta de Arena, más precavida. Cada vez más tensa por los nervios y la desconfianza, la guerrera pregunta si es necesario atravesar el camino de las casas de los Dos Patas. Su compañero intenta calmarla, aclarándole que todo está bien, aunque incómodo por sentirse seguro en ese sitio y saber más sobre los Dos Patas que ella; ya que le había costado mucho obtener la confianza de la gata, y teme perderla recordándole a Tormenta de Arena su lugar de procedencia. Ambos continúan siguiendo el rastro de Nimbo, alejándose de la casa de Princesa. Cuando los gatos llegan a la valla donde el aprendiz había estado el día anterior, Corazón de Fuego advierte que algo va fuera de lo normal, y descubre nuevos olores. La casa de Dos Patas parece más oscura y vacía que antes. El lugarteniente pide a Tormenta de Arena esperar fuera mientras él se interna en el jardín para observar mejor. Sin embargo, ella lo sigue, y cuando ambos están cerca de la puerta, suena el estruendo de un monstruo.
Alarmado, Corazón de Fuego bordea la casa para descubrir que por detrás, se extienden muchos senderos y casas de Dos Patas. En el Sendero Atronador junto a la casa, los gatos ven un monstruo gigantesco, que produce ruidos ensordecedores. Justo en la esquina de donde se encuentran los gatos, oyen el ruido de una puerta cerrándose, y saliendo de ella ven a un Dos Patas, quien sostiene balanceando una especie de guarida trenzada en su mano mientras se dirige al monstruo. Dentro de ella, Corazón de Fuego distingue el pelaje blanco de su aprendiz, y luego reconoce su cara. Nimbo, impune, lo observa con terror en sus ojos.

Personajes

Principales

Secundarios

Mencionados

Lugares

Errores

  • Se menciona que Estrella Nocturna era un veterano cuando el Clan del Trueno ayudó al Clan de la Sombra a deshacerse de Cola Rota[5], cuando, hasta donde se sabe, era en todo caso un guerrero veterano[10][11].

Referencias y citaciones

  1. 1,0 1,1 1,2 Revelado en Antes de la tormenta, página 141
  2. 2,0 2,1 2,2 Revelado en Antes de la tormenta, página 142
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 Revelado en Antes de la tormenta, página 143
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 Revelado en Antes de la tormenta, página 146
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 5,4 5,5 Revelado en Antes de la tormenta, página 144
  6. 6,0 6,1 Revelado en Antes de la tormenta, página 145
  7. 7,0 7,1 7,2 7,3 Revelado en Antes de la tormenta, página 147
  8. 8,0 8,1 8,2 Revelado en Antes de la tormenta, página 148
  9. Revelado en Antes de la tormenta, página 149
  10. Revelado en las filiaciones de En territorio salvaje
  11. Revelado en En territorio salvaje, página 237


Capítulos de Antes de la tormenta
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