Los Gatos Guerreros Wiki
Advertisement
No olvidéis que Borrascoso no fue uno de los elegidos por el Clan Estelar en primer lugar. Solamente está aquí porque no quería que Plumosa viniese sola a esta misión. [...] ¿Y... y si estos gatos están en lo cierto y Borrascoso es el felino prometido que va a salvarlos de Colmillo Afilado?

Trigueña inquieta por el destino de Borrascoso en Claro de luna, página 179

El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 14 de Claro de luna. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo

PdV de Plumosa

Plumosa siente un dolor en el corazón mientras los guardacuevas empujan a los gatos de clan lejos de la Gruta de las Rocas Puntiagudas. Ella le ruega a Roquedal que dejen ir a Borrascoso, pero él le dice que su hermano es el felino plateado y por eso debe quedarse. Corvino, enojado, le dice a Plumosa que no intente discutir con ellos y menciona una posible pelea. El aprendiz tiene el pelo erizado, pero no ataca. Zarzoso pregunta qué está pasando, y Roquedal explica que se quedarán, pero que deben irse mañana sin Borrascoso. Unos pupilos platican cerca de los viajeros, pero se alejan para evitar meterse en problemas.
Corvino se niega a comer el halcón que la tribu le da, y Esquirolina se pregunta qué harán ahora. Zarzoso señala que no pueden pelear, luego hace una pausa, y Plumosa piensa que no podrán salvar a Borrascoso si él no tiene un plan. Trigueña y Corvino comienzan a sospechar de que Medianoche los envió a una trampa, y Plumosa cree en ello, respondiendo que Puma también lo sabía. Zarzoso les recuerda que la tejona dijo que sus destinos están trazados con la tribu, pero su comentario casi provoca una pelea entre Corvino y Esquirolina. Plumosa y Trigueña rápidamente los detienen, y la aprendiza se disculpa. Trigueña cuestiona si la tribu está en lo cierto con respecto a que Borrascoso es el felino plateado, aunque Plumosa está en duda, pensando que el color del pelaje de su hermano es más oscuro que plateado.
Zarzoso permanece determinado en rescatar a Borrascoso, y explica su plan de irse el siguiente día, pero regresar a hurtadillas para poder sacarlo. Plumosa tiene la esperanza de que el plan funcione, y se apretuja más con el grupo para evitar sospechas de los guardacuevas. Trigueña y Esquirolina confían que la noche y la cascada puedan enmascarar el sonido que harán, pero Plumosa y Corvino piensan que la tribu igualmente los escucharán. La gata ofrece dividirse del grupo, para la indignación de Corvino, pero Zarzoso comenta que serán más fuertes si permanecen juntos. Plumosa piensa sobre sus amigos en sus respectivos clanes, preguntándose cómo regresará a su vida normal en el bosque sin ellos.
Ella comienza a acurrucarse en su lecho cuando súbitamente escucha ruidos cerca de la cascada. Plumosa llena de curiosidad escucha, y descubre que los miembros de la tribu están hablando sobre cómo Borrascoso los salvará de Colmillo Afilado. La atigrada plateada sabe que están equivocados, y se siente inquieta por un buen rato antes de caer dormida. Más tarde, Peñasco la despierta, explicando que es hora de que se vayan, y que ellos les mostrarán el límite de las montañas. Zarzoso les ruega por última vez que dejen ir a Borrascoso, pero Peñasco se niega. Plumosa nota que Corvino está todavía ligeramente herido, pero él declara que está en condiciones de viajar. Rivera se aproxima a Plumosa, y se disculpa por que las cosas hayan terminado de esa manera. Ella mira directamente a los ojos de la atigrada marrón, recordando que Borrascoso no tiene muchos amigos debido a su herencia mestiza, pensando que probablemente él morirá salvando a la tribu de Colmillo Afilado.
Mientras dejan la cueva, Plumosa jura que regresarán por su hermano, sabiendo que él pertenece con ellos. Los guardacuevas los llevan a través de las montañas, y ella intenta memoriza el terreno y recordar sus marcas olorosas para poder encontrar el camino de regreso para más tarde en la misión de rescate. Peñasco le dice al grupo que beba, espetando que no los van a empujar. Después de apagar su sed, los guardacuevas los llevan por una escarpada pendiente que es el límite del territorio de la tribu. Peñasco dice que esa es la frontera, y les instruye que viajen hacia una de las montañas antes de que caiga la noche. Plumosa observa como los guardacuevas los apresuran a moverse, molestando a Corvino y Esquirolina, aunque no se quejan verbalmente. Zarzoso le dice a Peñasco que no hay amistad si Borrascoso permanece como prisionero, pero el macho gris oscuro le dice que debe ser así.
La patrulla de Peñasco los observa desde lejos, y Trigueña comenta que deben de estar asegurándose de que el grupo se vaya del territorio de una buena vez. Zarzoso afirma que no pelearán, y le dice a los gatos que se muevan para hacer creerle a los guardacuevas de que se van. Esquirolina pide detenerse en una hondonada llena de pasto, y Zarzoso acepta. Trigueña vigila en caso de que los guardacuevas se aproximen, mientras Esquirolina corre a la hondonada imprudentemente. Ella luego se va con Zarzoso mientras Plumosa se queda con Corvino. El último acepta unas lecciones de pesca y Plumosa mira dentro del estanque, pensando en sus sentimientos por él, y cómo va en contra de El Código Guerrero. Le instruye a Corvino que se mueva, y que saque al pez tan rápido cuando lo vea. El aprendiz se sienta, y le pregunta a Plumosa si puede seguir viéndola cuando regresen a los clanes.
Plumosa le dice a Corvino que espere y lo verá, y él regresa su atención al pez. Corvino atrapa un pez momentos después, matándolo con una mordida rápida, y ella lo alaga. Trigueña regresa, anunciando que los guardacuevas han desaparecido, pero seguirá vigilando. Zarzoso y Esquirolina pronto regresan con más presas, y el grupo envía frecuentemente a un gato para que vigile en lo que queda del día. Cuando la noche cae, Zarzoso declara que es hora de regresar, aunque Plumosa señala de que los detectarán rápidamente. Esquirolina conduce a los gatos hacia la orilla del estanque donde hay barro, el cual los ayudará a mezclarse con la tribu. Después de rodar en el barro por un rato, el grupo se aventura de nuevo en el territorio de la tribu, y Plumosa se pregunta cuánto tiempo mantendra la tribu a Borrascoso.
Plumosa trata de recordar su rastro oloroso y el terreno, pero la noche lo hace más difícil. Repentinamente, Corvino le señala al grupo de que se escondan, y ella ve a unos guardacuevas regresar de una patrulla, llevando con ellos presas. Cuando desaparecen, Zarzoso continúa liderando a los gatos hacia la cueva, y les susurra que se mantengan callados mientras se aproximan. Los truenos retumban y los relámpagos destellan, y una lluvia comienza a caer en el grupo. Esquirolina desea moverse, y cuando Plumosa se asoma hacia abajo, ve movimientos. Los otros gatos comienzan a ver qué es lo que se mueve, y ven a un gigantesco gato leonado desaparecer detrás de la cascada. Para su horror, Plumosa identifica la criatura como Colmillo Afilado.

Personajes

Principales

Secundarios

Mencionados

Lugares

Errores

  • Un diálogo de Esquirolina está mal escrito, ya que dice: "el hermano de Borrascoso", cuando debería ser "el hermano de Plumosa".[7]

Referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Revelado en Claro de luna, página 175
  2. 2,0 2,1 2,2 Revelado en Claro de luna, página 176
  3. 3,0 3,1 Revelado en Claro de luna, página 177
  4. 4,0 4,1 Revelado en Claro de luna, página 182
  5. 5,0 5,1 Revelado en Claro de luna, página 183
  6. Revelado en Claro de luna, página 192
  7. 7,0 7,1 Revelado en Claro de luna, página 178
  8. Revelado en Claro de luna, página 179
  9. Revelado en Claro de luna, página 191
Capítulos de Claro de luna
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24Epílogo
Advertisement