Los Gatos Guerreros Wiki
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Yo confiaba en ellos. En Rivera, Peñasco y los demás. Jamás pensé... Y entonces me hicieron prisionero, y vosotros habéis arriesgado vuestra vida para sacarme de allí.

Borrascoso a sus compañeros de viaje en Claro de luna, página 214

El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 17 de Claro de luna. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo[]

PdV de Borrascoso[]

A Borrascoso le duelen las patas por trastabillar sobre las piedras. El mundo entero parecía haberse encogido a sólo rocas, viento y lluvia. Sube a rastras por una pared rocosa y se da cuenta que la lluvia parece estar disminuyendo. El cielo comienza a despejarse, mostrando la luna entre las nubes, y la lluvia disminuye hasta convertirse en una llovizna. Zarzoso se detiene, y el resto de los gatos se reúnen a su alrededor en la amplia cornisa donde están parados, con acantilados escarpados a ambos lados de ellos. Zarzoso admite que no tiene idea de dónde están, y se disculpa con los otros, diciendo que quería llevarlos de regreso de donde vinieron con los guardacuevas, pero no lograr reconocer nada. Esquirolina maúlla que no es su culpa, y que la lluvia y la noche hacen que sea muy difícil oler o ver algo. Trigueña pregunta qué es lo que harán, y dice que los gatos de la tribu los atraparán si no tienen cuidado. Plumosa agruega con un estremecimiento que Colmillo Afilado puede atraparlos también. Borrascoso se siente culpable por haber creido que los gatos de la tribu eran sus amigos, pero decide que sería un cerebro de ratón no usar las habilidades que le enseñaros mientras estaba con ellos. Maúlla que cree poder encontrar un camino, y le recuerda a los otros que él pasó mucho más tiempo con ellos que los otros. Zarzoso inmediatamente responde que puede liderarlos.
Borrascoso se anima un poco por la confianza que le tiene Zarzoso. Había pensado que había perdido todo el respeto del guerrero del Clan del Trueno después de cómo se estableció entre los gatos de la tribu, y se da cuenta lo mucho que le importa su amistad con Zarzoso. Le advierte a Zarzoso que les tomarán unos cuantos días cruzar las montañas, pero dice que cree poder sacarlos del territorio de la tribu. Corvino murmura que mientras más rápido mejor, y Borrascoso, notando lo cerca que está él de Plumosa, se pregunta qué pasó mientras él era un prisionero en la cueva para crear una conexión silenciosa entre ellos. Borrascoso toma el liderazgo en la cornisa. Se detiene en la cresta para averiguar a que dirección tienen que ir usando el musgo que crece en las rocas y el tronco de un árbol retorcido. La culpa lo vuelve a invadir por dejarse convertir en un gato de tribu en lugar de permanecer como un guerrero leal del Clan del Río. Plumosa se acerca a él y le pregunta qué es lo que pasa. Borrascoso responde apenado que confiaba en Rivera y en Peñasco, y nunca creyó que lo tomarían como prisionero. Dice que se siente culpable porque los otros arriesgaron su vida para salvarlo. Plumosa maúlla que no podrían haberlo dejado. Borrascoso dice que los gatos de la tribu nunca le contaron sobre la profecía, y que eso fue toda una sorpresa para él como para los otros cuando Narrarrocas les contó sobre la Gruta de las Rocas Puntiagudas. Plumosa le murmura que lo saben.
Corvino demanda que deberían moverse en lugar de quedarse parados platicando, pero Borrascoso lo ignora. Le sostiene la mirada a Plumosa y dice que debieron equivocarse sobre él siendo el gato de la profecía, tratando de convencerse a sí mismo como a Plumosa. Plumosa maúlla que por supuesto que no lo es, y le dice que no se culpe, ya que los gatos de la tribu no son malos, sólo están desesperados. Borrascoso espera que Plumosa no pueda ver la culpa que siente mientras se cuestiona a sí mismo, preguntándose si la Tribu de la Caza Interminable realmente lo ha enviado y recordando que él no fue enviado por el Clan Estelar, y que sólo siguió a Plumosa porque no podía soportar la idea de verla irse sin él. Recuerda a Colmillo Afilado llevándose entre sus fauces a Lucero, y se pregunta si el siguiente gato en morir será Peñasco o Rivera. Al imaginarse a Rivera atrapada entre los colmillos de la criatura, se estremece, apenas consciente de que el resto de los gatos lo están esperando. Zarzoso le pregunta qué anda mal, pero Borrascoso sacude la cabeza, y maúlla que ese es el camino.
En el otro lado de la cresta, el suelo desciende en una pendiente rota por precipicios pequeños. Borrascoso se prepara para saltar en uno de ellos, y ve un pájaro de montaña por debajo de él. Esquirolina le hinca una uña y le señala con las orejas, pero Borrascoso le ordena a los otros que guarden silencio con la cola, sussurando que él lo atrapará. Mientras cuidadosamente toma un camino y se arrastra hacia adelante, se maravilla de la naturalidad con la que le llegan las habilidades de la tribu. Cuando está lo suficientemente cerca del pájaro, salta, inmovilizando a su presa contra la pared rocosa, donde lo mata. Esquirolina le da un cumplido a Borrascoso, diciendo que es como un gato de la tribu. Borrascoso maúlla que espera que no sea así.
Los seis gatos se reúnen alrededor de Borrascoso para compartir la presa, y cuando terminan, una ligera llovizna comienza a caer y las nubes vuelven a cubrir la luna. Zarzoso dice que deberían buscar refugio por esa noche, y Trigueña dice que mientras no los atrapen los gatos de la tribu. Borrascoso nota que su herida ya parece no darle problemas, y piensa que al menos tienen que agradecerle eso a la tribu. Maúlla que cree que están lo suficientemente lejos, y que Zarzoso tiene razón que deberían buscar un refugio. Borrascoso vuelve a tomar el liderazgo, y pronto encuentra un agujero oscuro que conduce dentro de la montaña desde la base de una roca, sobrepasado por algunos arbustos achaparrados. Olfatea el agujero y anuncia que probablemente era una antigua guarida de conejo, y Esquirolina maúlla que que mal ya que podría haber comido un conejo. Corvino agrega que también hay un aroma fresco de gato de tribu, y que él no va a entrar ahí. Esquirolina responde que puede quedarse afuera y mojarse, y da un paso hacia adelante.
Trigueña bloquea a la aprendiza con la cola, diciendo que espere hasta que revise el lugar. Se adentra por el agujero mientras Esquirolina la mira indignada. Borrascoso se siente contento por el valor de la aprendiza del Clan del Trueno, y no por primera vez. Un momento después la voz de Trigueña suena desde el agujero, diciendo que todo está bien. Borrascoso los lidera a través del angosto pasaje, el cual se estrechaba todavía más hasta que se abría dentro de una gran cueva. Esquriolina maúlla que es estupenda, y Borrascoso puede sentir como se sacude el agua de su pelaje mientras dice que todo lo que necesitan ahora es una pila de carne fresca. Borrascoso comprueba el aroma de los seis gatos y se da cuenta que todos están ahí, incluso Corvino. Apenas comienza a relajarse cuando otro aterrador aroma le llega. El aroma de un gato de tribu, pero no era como el aroma que él conocía. Un momento después, una voz detrás de él pregunta quiénes son.

Personajes[]

Principales[]

Secundarios[]

Mencionados[]

Lugares[]

Referencias[]

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 Revelado en Claro de luna, página 212
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 Revelado en Claro de luna, página 213
  3. 3,0 3,1 Revelado en Claro de luna, página 214
  4. Revelado en Claro de luna, página 215


Capítulos de Claro de luna
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