Los Gatos Guerreros Wiki
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Han pasado muchas estaciones desde que el Clan de la Sombra nos expulsó de nuestro antiguo hogar, y aun así todavía hay demasiados gatos que nos consideran el clan más débil. Actuáis como si apenas pudiéramos alimentarnos solos. Pero ahora somos tan fuertes como cualquier otro clan, y lo demostraremos. No necesitamos la ayuda de ningún gato.

Estrella de Bigotes en Crepúsculo, páginas 82-83


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 4 de Crepúsculo. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo

PdV de Esquiruela

Ha pasado un cuarto de luna desde la batalla contra Enlodado y sus seguidores, y el Clan del Trueno comienza a recuperarse. El recuerdo de la rebelión se iba desvaneciendo. Zarzoso había comenzado con sus sesiones de entrenamiento y Tormenta de Arena había insistido en que los guerreros se turnaran en las tareas que correspondían a los aprendices. Esquiruela prefería estar cazando o patrullando, pero el trabajo no era tan aburrido si lo compartías con un amigo.
La joven guerrera le lanza una mirada traviesa a Cenizo, que estaba recogiendo musgo en un árbol cercano, y con una zarpa agarra la bola que había formado y se la lanza. La bola le impacta en mitad del lomo, cubriéndole el pelo de trocitos de musgo. Cenizo se gira y lanza una exclamación. Con los ojos brillando de risa, Cenizo le lanza su propia bola a Esquiruela, que se esconde detrás del árbol para esquivarla y se choca con Zarzoso.
Zarzoso pregunta qué está pasando y qué está haciendo Esquiruela. La guerrera le contesta que está recogiendo musgo para los veteranos, y siente una punzada de pena por su amistad perdida, pero también una oleada de irritación por el hecho de que Zarzoso hubiera aparecido cuando había dejado de lado el trabajo para jugar un poco.
En ese momento aparece Cenizo corriendo con más musgo en la boca, pero se para en seco al ver a Zarzoso. Éste quita un trozo de musgo del lomo del guerrero y pregunta irónico si lo van a llevarlo encima. Ceniza se excusa diciendo que sólo se están divirtiendo un poco, y Zarzoso le replica que eso es más bien perder el tiempo, pues queda mucho trabajo por hacer. A Esquiruela se le eriza el pelo del cuello y le dice que no tiene que tratarles como aprendices holgazanes. Zarzoso le espeta que entonces dejen de comportarse como aprendices holgazanes, pues ser guerrero significa poner al clan en primer lugar.
Esquiruela se irrita y le bufa que ya lo sabe, al igual que él sabe que ha muerto y por eso cree que se ha convertido en lugarteniente. Nada más decirlo sabe que ha dicho algo estúpido, pero era tarde para tragarse las palabras. Zarzoso le contesta con voz fría y tranquila que nadie sabe si Látigo Gris está vivo o muerto, y que Estrella de Fuego está sufriendo por ello. Esquiruela le responde que lo sabe; en el fondo quiere disculparse pero no puede retractarse al ver lo injusto que está siendo Zarzoso con ella. Cenizo intenta calmarla y la guerrera intenta controlar su ira, maullando que daría cualquier cosa para que Látigo Gris regresara. Cenizo le asegura que ya lo saben, y le dice a Zarzoso que no tiene por qué atosigar a Esquiruela. Zarzoso le dice que se den toda la prisa que puedan, y que cuando terminen se aseguren que los veteranos tengan carne fresca. Sin esperar respuesta, se da media vuelta y se aleja hacia el campamento.
Esquiruela le grita que de él mismo de comer a los veteranos. Sospecha que Zarzoso está intentando castigarla por sospechar de Alcotán. Zarzoso la ignora. Cenizo le maulla a la joven guerrera que se le tome con calma, que Zarzoso sólo quiere que se haga todo el trabajo. Esquiruela refunfuña que entonces Zarzoso debería poner más de su parte en vez de ir repartiendo órdenes por ahí, e informa a Cenizo que se va a cazar.
Sale corriendo hacia los árboles; Cenizo la llama, pero está demasiado furiosa para hacerle caso. Una parte de ella quiere borrarle a Zarzoso de la cara su expresión desdeñosa, y por la otra se siente culpable por haber insinuado que Látigo Gris estaba muerto. Parecía que cada vez que Zarzoso y ella hablaban se hundían más en un pozo de desconfianza lleno de rabia y frustración. La joven guerrero no ve adonde le llevan sus patas y cuando vio un zarzal ante ella ya era demasiado tarde para frenar, cayendo de cabeza entre las espinosas ramas.
Esquiruela intenta liberarse, muriéndose de verguenza por si Zarzoso o Cenizo la veían así. Cuando consigue liberarse, se da cuenta que el bosque a su alrededor no le resulta familiar, con grandes árboles grises. Entonces le llega un grito de advertencia de Cenizo. Se da la vuelta de un salto, con el pelo erizado. Al otro lado del zarzal había un claro, y ve a un zorro asomarse por una mata de espinos al otro lado, con la boca abierta y los ojos relucientes de hambre.
Cenizo le dice en voz baja que retroceda despacio. Esquiruela tenía la sensación de que sus patas se habían vuelto de piedra, pero se obligó a retroceder. De inmediato, el zorro saltó y Esquiruela alzó las garras para defenderse, pero un relámpago gris se puso entre ella y el zorro: era Cenizo, que se abalanzó hacia el hocico de la criatura. El zorro se quedó donde estaba, a mitad del claro, y gira la cabeza hacia el guerrero, mordisqueando el aire. Esquiruela selanzaentonces hacia la cara con un aullido y le da un zarpazo; el zorro se revuelve y se la quita de encima. Esquiruela cae al suelo con un golpe sordo que la deja sin aliento. Cuando se pone en pie, ve a Cenizo pateando al zorro con las patas traseras mientras el zorro intenta morderlo. La joven guerrera vuelve a saltar hacia él; y cuando el zorro se gira hacia ella, Cenizo intenta retirarse a rastras, sangrando por el cuello. El zorro aprovecha esa distracción y clava los colmillos en el lomo de la gata.
Cenizo le grita que se lo saque de encima, pero el zorro no suelta a la guerrera. Esquiruela lucha con más impetú para liberarse, pero el zorro la sacude con violencia y se queda inerte, sintiendo que las fuerzas la abandonan. En ese momento escucha un alarido y el zorro la deja caer. Durante unos segundos, Esquiruela se queda semiinconsciente, oyendo gruñidos rabiosos por encima de su cabeza. Jadeando y sin fuerzas, consigue ponerse en pie, y cuando se le aclara la vista descubre a Zarzoso ante ella con el pelo erizado de rabia. El guerrero estaba haciendo retroceder al zorro hacia los árboles a base de zarpazos, con Cenizo a su lado. Esquiruela avanza para unirse a ellos, soltando un aullido desafiante. El zorro retrocede rápidamente, y desaparece entre la vegetación.
Cenizo le da las gracias a Zarzoso y le pregunta que cómo sabía que tenían problemas. El guerrero responde con voz rabiosa que les ha oído y les pregunta qué estaban haciendo allí, pues aún no han explorado esa parte del bosque, y les reprende. Esquiruela siente que no puede hablar de la rabia, sobre todo porque sabía que el atigrado tenía razón, pero su actitud era odiosa. Le espeta que qué pasa con él, y que no sabe lo que vio en él. Cenizo intenta calmarla rozándole la boca con la cola, y se excusa diciendo que habían pensado en ir a cazar, disculpándose. Zarzoso lo mira de arriba a abajo con furia. Esquiruela señala que es bueno haberse encontrado con el zorro porque así saben que existe. Zarzoso gruñe que el clan no lo hubiera sabido si les hubiera matado, y que tengan más sentido común la próxima vez.
Zarzoso se acerca a olfatear la herida de Cenizo, que para alivio de Esquiruela ya casi había dejado de sangrar y aunque parecía profunda no era una herida que podía matar. Zarzoso les aconseja volver al campamento para que Carbonilla les examine.La guerrera se mira y ve que tiene varias mordidas. Tenía ganas de ir alcampamento y descansar, pero no podían permitir que elzorro se largara sin intentar localizar su madriguera.
Pregunta con voz fría si no deberían seguir el rastro del zorro y comprobar si tiene una madriguera cerca. Cenizo aprueba su idea; Zarzoso vacila pero acaba aceptando. Los tres comienzan a seguir el rastro, con Zarzoso al frente. Llegan hasta el viejo sendero abandonado de los Dos Patas que conducía a la hondonada rocosa en una dirección y continuaba por el bosque en la otra. Esquiruela detecta que el rastro del zorro se mezclaba con el olor a otros gatos. Zarzoso indica que esa es la frontera con el Clan del Viento; y Cenizo dice que no es problema suyo si ha entrado en su territorio. Zarzoso le dice que no esté tan seguro y ordena dividirse para ir a echar un vistazo. Esquiruela repone que su madriguera debía estar en el territorio del Clan del Viento, pero colabora en la búsqueda.
Cuando los tres gatos se reúnen, parece que ninguno ha encontrado la madriguera; :Esquiruela afirma que el zorro ha traspasado la frontera y que es asunto del Clan del Viento. Zarzoso contesta que Estrella de Fuego tal vez quiera advertir a Estrella de Bigotes. La guerrera sabe que tiene razón y coincide con Zarzoso.
Esquiruela se encuentra delante de la entrada de la guarida de Carbonilla, apretando los dientes mientras Hojarasca Acuática le curaba las heridas, mientras Carbonilla curaba a Cenizo. El guerrero hace una mueca, y Esquiruela le lanza una mirada de complicidad. Carbonilla le dice a Cenizo que con eso basta, pero que se tome las cosas con calma por un parde días, además de asegurarse de ir a que le examinen las heridas a diario.
Hojarasca Acuáica le pregunta a su hermana si el zorro ha cruzado la frontera con el Clan del Viento. La joven guerrero nota que está inquieta y se pregunta por qué se preocupaba tanto por el zorro. Le responde afirmativamente, arrugando el hocico cuando el jugo de caléndula se filtra en los mordiscos que le ha inflingido el zorro. Hojarasca Acuática pregunta si no han visto a algún gato del Clan del Viento, como a Corvino Plumoso, y a Esquiruela no se le escapa que su hermana está incómoda y siente algo profundo y turbulento. Le contesta que no han visto a nadie, pues sino les habrían contado lo del zorro y no estarían pensando en visitarlos de nuevo. Inquiere por qué ha pensado en Corvino Plumoso al hacer esa pregunta.
Hojarasca Acuática se toma su tiempo en seleccionar una hoja de caléndula del montón que tiene delante. Al final contesta que no ha sido por nada, sólo que es amigo suyo desde que hicieron juntos el viaje al lugar donde se ahoga el sol. Esquiruela maulla que no sabe si considerarle un amigo, pues no cree que Corvino Plumoso pueda sentirse unido a otro gato, sobre todo tras la muerte de Plumosa. Hojarasca Acuática supone que es verdad con voz ahogada, y Esquiruela la mira preocupada; pero su hermana se había vuelto a inclinar para mascar otra hoja. Cenizo bufa cuando Hojarasca Acuática le aplica de repente las hojas de caléndula en sus heridas, y Esquiruela se sorprende porque su hermana solía ser más delicada.
Estrella de Fuego entra en la cueva seguido de Zarzoso, y se dirije a Esquiruela y Cenizo, informándoles que ha decidido visitar al Clan del Viento para advertir a Estrella de Bigotes sobre el zorro y quiere que le acompañen. A Esquiruela no lesorprende. Carbonilla va a protestar, pero Estrella de Fuego la interrumpe diciendo que su hombro ya está bien y que ha tomado una decisión. Carbonilla dice que no era eso lo que iba a decir, sino que esos gatos han sido heridos y necesitan descansar. Estrella de Fuego insiste,y Carbonilla mantiene su posición. Esquiruela se levanta y les interrumpe maullando que podían preguntarles su opinión y que se siente con fuerzas para ir hasta el Clan del Viento; Cenizo coincide con ella. Estrella de Fuego les mira y afirma que parecen estar lo bastante bien para ir. Carbonilla inquiere que qué pasará si se meten en una pelea, y el líder le contesta que eso no va a suceder porque el Clan del Viento es amigo suyo. La curandera bufa de rabia y se aleja, agitando la cola con irritación. Estrella de Fuego la ve marchar con calidez y murmura que cada vez se parece más a Fauces Amarillas.
Cuando Estrella de Fuego lidera la patrulla, el sol está empezando a ponerse. No han ido muy lejos cuando se encuentran a tres conejos. Esquiruela se queja a Cenizo que es como si supieran que no pueden cazarles, y Cenizo le da la razón. Pronto llegan a un arroyo que desciende en una serie de pequeñas cascadas, con unos arbustos de espino a su orilla. No ven a ningún gato del Clan del Viento hasta que la patrulla comienza a ascender la colina que llevaba al campamento. Esquiruela divisa a un gato haciendo guardia, que se da la vuelta y desaparece. Al cabo de poco tiempo, aparece Estrella de Bigotes con Manto Trenzado y Corvino Plumoso.
Estrella de Bigotes les saluda con educación y pregunta qué están haciendo allí. El líder del Clan del Trueno responde que van a ver cómo están. Estrella de Bigotes contesta que están bien y si hay alguna razón para pensar lo contrario. Esquiruela se queda boquiabierta por el asombro, pues aún no había pasado ni una luna tras la rebelión de Enlodado.
La mirada de Estrella de Fuego se desvía hacia Manto Trenzado. La joven guerrera supone que su padre es reacio a señalar que algunos traidores seguían formando parte del clan, sobre todo porque uno de ellos le escucharía. Estrela de Bigotes entorna los ojos y dice que todos los miembros de su clan saben que es el gato escogido por el Clan Estelar para ser líder, que no habrá más problemas, y que no hay razón para que vaya a vigilarle como si fuera un cachorrito indefenso. Estrella de Fuego protesta que esa no era su intención y cuenta que también han ido a informarle de algo, y le pide a Zarzoso que lo cuente. Zarzoso le cuenta lo del zorro, que creen que ha cruzado a su territorio. Estrella de Bigotes agita la cola con desdén y dice que unos guerreros suyos ya lo han localizado y lo tienen vigilado. Zarzoso avisa que es una criatura feroz; Estrella de Bigotes insiste en que ellos se pueden ocupar. Les dice que actúan como si apenas se pudieran alimentar, a pesar de que han pasado muchas estaciones desde que el Clan de la Sombra les expulsó de su territorio. Afirma que ahora son fuertes y lo demostrarán, sin necesitar la ayuda de otro gato.
Estrella de Fuego inclina la cabeza, con tristeza en sus ojos por la amistad rechazada. Estrella de Bigotes prosigue diciendo que no le deben nada a nadie y que han hecho tanto como losdemás clanes para llegar a su nuevo hogar. Esquiruela se contiene para no gritar, pues sin el Clan del Trueno el Clan del Viento habría perecido en su antiguo hogar. Estrella de Fuego se disculpa por si le ha ofendido y se despide. Manto Trenzado ofrece una patrulla para escoltarles a la frontera, pero Estrella de Bigotes lo rechaza y desaparece entre los arbustos.
Estrella de Fuego se quedamirando el lugar por donde ha desaparecido y se pone en marcha. Esquiruela iba a seguirle cuando oye que Corvino Plumoso la llama. El guerrero comienza diciendo que quiere preguntarle algo, pero Manto Trenzado se asoma por los espinos y le llama. Corvino Plumoso le dice que va enseguida, pero entonces Estrella de Fuego llama a Esquiruela. La joven guerrera le pregunta si puede esperar hasta la Asamblea. Corvino Plumoso baja la cola, decepcionado,y dice que supone que puede esperar. Manto Trenzado le vuelve a lamar y, con una mirada de frustración hacia Esquiruela, el guerrero del Clan del Viento se marcha.
Esquiruela echa a correr tras sus compañeros, sin creerse aún cómo había tratado Estrella de Bigotes a su padre, como si hubiera olvidado todo lo que le debía. Piensa que cuando necesite la ayuda del Clan del Trueno, tarde o temprano, lo lamentará.

Personajes

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Lugares

Capítulos de Crepúsculo
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24
  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 Revelado en Crepúsculo, página 70
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 Revelado en Crepúsculo, página 71
  3. 3,0 3,1 3,2 Revelado en Crepúsculo, página 78
  4. Revelado en Crepúsculo, página 76
  5. Revelado en Crepúsculo, página 77
  6. 6,0 6,1 Revelado en Crepúsculo, página 81
  7. Revelado en Crepúsculo, página 72
  8. Revelado en Crepúsculo, página 80
  9. Revelado en Crepúsculo, página 74
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