Los Gatos Guerreros Wiki
Advertisement
Recuerdo la última vez que el río se desbordó, hace ya muchísimas lunas. Se ahogaron gatos de todos los clanes. Y presas también. Pasamos mucha hambre aunque teníamos las patas secas. No es sólo un problema del Clan del Río.

Centón sobre las inundaciones durante la reunión de clan en El bosque de los secretos, página 119


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 11 de El bosque de los secretos. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo[]

PdV de Corazón de Fuego[]

La advertencia de Jaspeada sobre que "el agua puede apagar el fuego" resuena en la mente de Corazón de Fuego, quien contempla la inundación horrorizado, preguntándose cómo aquello podría amenazar al Clan del Trueno. Sus compañeros dejan escapar ruidos de asombro, y Látigo Gris, frenético, se pega al costado de su amigo, temiendo por Corriente Plateada, quien vive del lado del río más propenso a inundarse debido a la baja altura del terreno. Para sus adentros, el guerrero rojizo se pregunta hasta dónde el campamento de la isla del Clan del Río habrá quedado sumergido, y espera que Vaharina, Tabora y Corriente Plateada, quienes han terminado por caerle bien, se encuentren a salvo.
Contemplando la ribera opuesta, Viento Veloz comenta triunfalmente que al menos, las inundaciones mantendrán a los miembros del Clan del Río alejados del territorio del Clan del Trueno. Látigo Gris está a punto de intervenir, frustrado, pero su amigo corta la situación ordenando a la patrulla regresar a su propio campamento, ya que deben informar a los demás de los sucedido.
Para entonces, la mañana finaliza, el cielo se nubla y comienza a soplar un viento frío. Una vez que Estrella Azul se entera de las noticias, sube a la Peña Alta y convoca una reunión de clan, explicando que el río ha inundado las orillas y también parte del territorio del Clan del Trueno. Corazón de Fuego describe cómo se encontraba la zona de las Rocas Soleadas. Tras el relato, Cebrado opina que no hay de qué preocuparse, ya que el Clan del Trueno aún tiene buena parte de sus territorios de caza intactos; y comenta que deberían dejar que el Clan del Río se arregle por su cuenta. Estrella Azul dice que aún así, el agua podría extenderse más sobre el territorio del Clan del Trueno, y declara que algo como aquello va más allá de las rivalidades entre clanes, expresando su preocupación por los miembros del Clan del Río. Sorprendido ante el tono simpático de la gata, Corazón de Fuego recuerda cómo ésta se enfureció la última vez que hablaron sobre gatos del Clan del Río. El joven se pregunta si las palabras de la líder significan en realidad algo más.
Centón interviene de entre los veteranos, recordando una vez anterior en la que el río se desbordó, explicando que en ese entonces, varios gatos y muchas presas se ahogaron con las inundaciones, y la mayoría pasó hambre. El anciano declara que cosas como ésta no son sólo un problema del Clan del Río, sino que conciernen a todos, y Estrella Azul le da la razón, afirmando que, por el momento, ningún gato debe salir solo, y en el caso de los cachorros y los aprendices, éstos deben estar acompañados por un guerrero como mínimo en caso de abandonar el campamento. Luego, la líder pide a su lugarteniente que organice patrullas para controlar hasta dónde se extiende la inundación, y Garra de Tigre agrega que también se organizarán patrullas de caza, de modo que puedan almacenarse presas antes de que las aguas cubran más tierras.
Estrella Azul finaliza la reunión y se queda con los veteranos, mientras Garra de Tigre va organizando las distintas patrullas. Corazón de Fuego descubre a Látigo Gris a punto de escaparse por el túnel de aulagas, de camino al territorio del Clan del Río. El joven rojizo detiene a su amigo, asegurando que, por órdenes de la líder, no debería salir solo. Látigo Gris clama que necesita comprobar que Corriente Plateada esté bien, y, exasperado, su compañero le pregunta cómo piensa cruzar el río, cuestionándole si no ha aprendido de la ultima vez que cayó al agua, cuando casi se ahogó. Tras detener a Látigo Gris, Corazón de Fuego se encamina hacia Garra de Tigre y anuncia que ambos vigilarán la zona del río más allá de las Rocas Soleadas.
A regañadientes, el lugarteniente les concede ese sitio y les ordena volver con carne fresca. Los amigos se marchan juntos y atraviesan el bosque, cuyo suelo se ha embarrado por la nieve derretida. Aún con culpabilidad por dirigirse a territorio enemigo, Corazón de Fuego se dice que necesita acompañar a Látigo Gris para cuidar de él. Cuando ambos llegan al lindero del bosque, descubren que el agua ha subido todavía más, y que las Rocas Soleadas ahora están cubiertas casi por completo. De pronto, por encima del ruido de la corriente y el viento que sopla, los gatos son capaces de oír otro sonido: el maullido aterrorizado de unos cachorros.
Látigo Gris localiza la procedencia del llamado, señalando las Rocas Soleadas. Allí, sobre un conjunto de ramitas y deshechos a flote, se hallan dos cachorros -uno negro y otro gris- pidiendo ayuda desesperadamente. Actuando rápidamente, Corazón de Fuego se sumerge en el gran río, esforzándose contra la corriente. Látigo Gris no se atreve a seguirlo por temor a ahogarse, por lo que decide esperar a su compañero lo más cerca posible mientras éste intenta impulsar la pequeña superficie donde se hallan los cachorros hasta él. Nadando por las frías aguas hacia lo que queda de las Rocas Soleadas, Corazón de Fuego intenta avanzar hacia los cachorros, a quienes consigue entrever de a poco debido a las olas que produce el viento en el río.
Luchando a más no poder contra la arremolinada corriente, el guerrero rojizo logra aferrarse a una de las rocas, y se encuentra de cara con los pequeños gatitos, los cuales se hallan sobre aquel montón de ramitas, hojas y desechos de los Dos Patas, paralizados de miedo. Al ver a Corazón de Fuego, los cachorros intentan moverse hacia él, pero la suerte de balsa sobre la que se encuentran se tambalea, y el agua los moja. El joven rojizo les ordena mantenerse quietos, mientras intenta empujar la superficie donde se hallan los cachorros hacia Látigo Gris, quien ya se ha situado en un buen lugar, esperándolos para recibirlos. Soltando la roca, Corazón de Fuego patalea contra las rápidas corrientes, intentando mantener a todos a flote y llevar a la orilla a los pequeños, empujando el montón de deshechos y ramitas con el hocico.
Agotado y con frío, el joven pierde momentáneamente de vista a Látigo Gris, pero luego oye su voz y trata de avanzar por las aguas hasta él. La balsa con los pequeños casi se le escapa, pero logra recuperarla. De pronto, logra vislumbrar a su amigo, esperándolos a poca distancia sobre suelo seco. El guerrero rojizo, más animado, vuelve la vista hacia los cachorros, y descubre que el montón de ramitas y deshechos sobre el que se hallan se está deshaciendo. Impotente, contempla cómo parte de la balsa improvisada se rompe, y uno de los cachorros cae a la corriente.

Personajes[]

Principales[]

Secundarios[]

Mencionados[]

Eventos[]

Otros[]

Profecías[]

Lugares[]

Errores[]

Referencias y citaciones[]

  1. 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 1,6 1,7 1,8 1,9 Revelado en El bosque de los secretos, página 118
  2. 2,00 2,01 2,02 2,03 2,04 2,05 2,06 2,07 2,08 2,09 2,10 2,11 2,12 Revelado en El bosque de los secretos, página 117
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 3,6 3,7 3,8 Revelado en El bosque de los secretos, página 119
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 Revelado en El bosque de los secretos, página 121
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 Revelado en El bosque de los secretos, página 122
  6. Revelado en El bosque de los secretos, capítulo 11
  7. Revelado en En territorio salvaje, página 26
  8. Revelado en las filiaciones de El bosque de los secretos


Capítulos de El bosque de los secretos
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24Capítulo 25Capítulo 26Capítulo 27Capítulo 28Capítulo 29Capítulo 30
Advertisement