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¿Colorado? ¿Eres tú?

Tiznado al reencontrarse con su viejo amigo en En territorio salvaje, página 122

El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 10 de En territorio salvaje. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.


Resumen del capítuloEditar

PdV de Zarpa de Fuego Editar

Zarpa de Fuego se despierta en una mañana húmeda. Una llovizna cae sobre el campamento. Zarpa de Fuego se encamina hacia Fauces Amarillas. Le ofrece instalarse más cerca de la maternidad, pero la gata rechaza la idea tajantemente. Zarpa de Fuego decide buscarle entonces musgo seco para su lecho. Fauces Amarillas se lo agradece, lo cual sorprende a Zarpa de Fuego, ya que es la primera vez que la malhumorada prisionera le da las gracias y lo llama por su nombre en vez de "minino".

Al alejarse, el gato se encuentra con Cola Pintada, la reina atigrada que había presenciado la escena de Fauces Amarillas con el cachorro atigrado el día anterior. Ésta le informa al aprendiz que Estrella Azul lo andaba buscando. Zarpa de Fuego va a reunirse con su mentora, quien lo espera afuera de su guarida. La líder pregunta cómo se encuentra Fauces Amarillas, y cuando su aprendiz le contesta que iba a renovar su musgo húmedo, ella le informa que enviará a una de las reinas a hacerlo por él. Pregunta si la vieja gata ya puede cazar por sí misma, a lo que Zarpa de Fuego responde que no lo cree, pero que camina lo suficientemente bien. Estrella Azul decide retomar el entrenamiento de Zarpa de Fuego, aunque le advierte que tendrá que esforzarse para recuperar el tiempo perdido. Tranquiliza al aprendiz prometiéndole que dispondrá a otros gatos al cuidado de Fauces Amarillas, mientras le avisa que Garra de Tigre estará evaluando esta mañana las habilidades de todos los aprendices, por lo que deberá reunirse con el guerrero, Cuervo y Zarpa Gris. Agradecido, el joven se aleja para dirigirse a la guarida de los aprendices.

Allí lo esperan Zarpa Gris y Cuervo. Cuando Zarpa de Fuego pregunta por Arenisca y Polvoroso, Zarpa Gris responde que deben de estar patrullando con Cebrado y Tormenta Blanca. Los tres aprendices se dirigen a la Hondonada Arenosa para su evaluación. Garra de Tigre no llega, por lo que los amigos esperan mientras tanto abajo de un pino. Garra de Tigre llega al cabo y va directamente al grano del asunto, explicando que Corazón de León y él se la pasaron enseñándoles a cazar durante las últimas lunas, y que ahora los aprendices tienen la oportunidad de demostrar sus cualidades cazadoras.

Le ordena a Cuervo ir a cazar pasando el Gran Sicómoro, en las Rocas de las Serpientes. Envía a Zarpa Gris a que cace por la zona del arroyo que lleva hacia el Sendero Atronador. Por último, a Zarpa de Fuego lo manda a cazar por el camino que cruza el Pinar, pasando por el Cortatroncos. Garra de Tigre les advierte seriamente a los jóvenes que los estará vigilando. Ni bien finaliza sus palabras, Cuervo se marcha en dirección hacia las Rocas de las Serpientes. Garra de Tigre se interna en el bosque por un camino diferente, dejando a Zarpa de Fuego y Zarpa Gris solos en la hondonada, reflexionando sobre a quién seguirá primero el guerrero atigrado. Los amigos discuten que, a diferencia de lo que Garra de Tigre supone, las Rocas de las Serpientes no serán un lugar tan fácil para Cuervo. Zarpa de Fuego apunta que el aprendiz negro tendrá que tener mucho cuidado de no ser mordido por ninguna víbora. Zarpa Gris permanece más optimista, apostando a que Cuervo está tan nervioso que será incluso más rápido que las serpientes. Luego se marcha en su dirección, dejando a Zarpa de Fuego solo, listo para empezar su propio recorrido.

El aprendiz rojizo se dirige hacia el pinar, adonde logra cazar un ratón. Cerca del Cortatroncos, abunda el olor ácido de los monstruos que talan los pinos. Decide beber de algún charco de agua de lluvia, por lo que continúa avanzando hasta atravesar completamente el pinar, hasta llegar hasta un robledal. Allí encuentra un charco de agua para beber. Pronto se percata de que aquel es el mismo bosque que el que solía observar desde su valla cuando era un gato doméstico. Comprende que debe estar muy cerca de su antiguo hogar. Continúa su recorrido con cautela, y luego de avanzar un tiempo por el bosque, detecta un intruso. Lo localiza, y descubre que es un gato blanco y negro de olor desconocido. Impulsado por el ferviente deseo de defender su territorio, Zarpa de Fuego se prepara y se abalanza sobre la criatura.

El intruso huye despavorido, y mientras lo persigue, el aprendiz del Clan del Trueno comprende que es una mascota. El minino blanco y negro pronto queda acorralado, y cuando Zarpa de Fuego cae sobre él, se encoge penosamente y aúlla lastimeramente. Zarpa de Fuego lo suelta, desconcertado y sumamente decepcionado por aquella fácil rendición. Sin embargo, el gato le parece conocido, aunque no percibe ningún olor en él. De repente y con sorpresa, Zarpa de Fuego descubre que se trata de su propio antiguo amigo, Tiznado. Lo llama, pero Tiznado no lo reconoce, muerto de miedo. Zarpa de Fuego le explica que vivían juntos. Con temor y mucha incredulidad, Tiznado le pregunta si se trata de Colorado. Éste se relaja, y le enseña su nuevo nombre. Más tranquilo, Tiznado también se calma y pregunta de dónde se alimenta. El aprendiz le explica que efectivamente como había prometido al marcharse, estaba viviendo con los gatos del bosque. Luego remarca que extrañamente, no percibe ningún olor en su amigo. Indiferente, Tiznado supone que ahora está acostumbrado a los aromas de la naturaleza. Sin embargo, Zarpa de Fuego se percata con sorpresa de que Tiznado está más flojo y gordo, y descubre que fue llevado al Rebanador. A Tiznado no parece importarle, y le pregunta a su amigo cómo es la vida salvaje. Zarpa de Fuego replica simplemente que ahora, sólo sabe quién es en realidad.

Tiznado saluda a su amigo, explicando que ya es su hora de comer, y antes de despedirlo, Zarpa de Fuego le advierte que esté alerta, ya que a otros gatos no les agrada la presencia de mascotas en el bosque. Tiznado promete contarle a los gatos de la zona que se encuentra bien. Zarpa de Fuego le desea una feliz comida y se marcha, aunque no sin antes percibir cómo los Dos Patas llaman a su amigo y le dan de comer. Luego se vuelve hacia el bosque, decidido a cazar pinzones y alguna otra presa cerca del pinar, convencido de que es un gran día.

Se siente rebosante de energía, porque al ver a Tiznado, acabó de comprender cómo habría vivido si jamás se hubiera unido al Clan del Trueno. Está agradecido de haber aceptado la vida salvaje, y está al tanto de lo afortunado que es.

PersonajesEditar

PrincipalesEditar

SecundariosEditar

MencionadosEditar

Lugares Editar

Referencias y citacionesEditar

  1. 1,0 1,1 1,2 Revelado en En territorio salvaje, página 116
  2. 2,0 2,1 2,2 Revelado en En territorio salvaje, página 117
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 3,4 3,5 3,6 3,7 Revelado en En territorio salvaje, página 118
  4. 4,0 4,1 Revelado en En territorio salvaje, página 119
  5. Revelado en En territorio salvaje, página 122
  6. Revelado en En territorio salvaje, página 121
  7. 7,0 7,1 Revelado en En territorio salvaje, página 124
Capítulos de En territorio salvaje
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24Capítulo 25
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