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Mi clan os agradece vuestra ayuda. Ambos habéis demostrado que sois guerreros dignos del Clan Estelar. El Clan del Viento ha vuelto a casa, y es hora de que vosotros volváis a la vuestra.

Estrella Alta felicitando y despidiendo a Corazón de Fuego y Látigo Gris en Fuego y hielo, página 86


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 7 de Fuego y hielo. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo Editar

PdV de Corazón de Fuego Editar

Los gatos del Clan del Viento se quedan paralizados de inquietud por lo que acaban de escuchar de boca de Cascarón, su curandero: "Este día traerá una muerte innecesaria". Rengo, el lugarteniente del clan, intenta calmar al resto, asegurando que cualquiera podría ver esas nubes rojas, y quizás el mal presagio no tenía por qué afectar al Clan del Viento necesariamente. Estrella Alta apremia al resto de sus gatos a retomar la marcha, declarando que pronto volverá la lluvia, que se huele en el aire. Corazón de Fuego se ofrece junto a su amigo Látigo Gris para adelantarse a inspeccionar el terreno y alertar al Clan del Viento sobre perros, ratas o Dos Patas. Estrella Alta accede, y Corazón de Fuego percibe preocupación en el líder.
Los gatos continúan la marcha, ayudados por los dos guerreros del Clan del Trueno, quienes van al frente para corroborar que el camino esté libre. Al cruzar uno de los setos, los amigos logran dislumbrar las Tierras Altas, y, animados, guían a Rengo y el resto del clan hacia allí. La mayoría de los miembros del Clan del Viento reconocen la zona y se adelantan a la carrera. Corazón de Fuego busca con la mirada a Flor Matinal, para comprobar si ella y su cría están bien. Los guerreros del Clan del Viento logran subir a la ladera que inicia su territorio, y, animados por estar cada vez más cerca de su hogar, echan a correr, esta vez hacia adelante, bajando la cuesta en dirección a las cercanías de su campamento. Unos aprendices salen corriendo hacia abajo, pero Estrella Alta los detiene, advirtiéndoles que podría haber patrullas de otros clanes rondando por la zona. Desde la altura de una cresta rocosa, Corazón de Fuego puede divisar la hondonada del campamento del Clan del Viento. Toda la comitiva comienza a ingresar al campamento, incluida Flor Matinal con su cachorro.
Sin entrar al campamento, Estrella Alta se vuelve hacia los guerreros del Clan del Trueno, y les agradece por toda la ayuda brindada. Luego les dice cortésmente que a partir de ese momento ya pueden retirarse, y que Rengo y Bigotes los escoltarán hacia los Cuatro Árboles. Un rato después, los jóvenes del Clan del Trueno se juntan con Bigotes y los tres siguen a Rengo en dirección a los Cuatro Árboles, por un camino de aulagas que los protege de la lluvia. En el camino, Bigotes caza un conejo, y es entonces cuando Corazón de Fuego descubre lo cansado que está. Razonando, piensa que quizás, si fueran tomando un atajo cruzando el territorio del Clan del Río, llegarían más rápido. El joven propone al resto tomar la ruta siguiendo el río, por el desfiladero. Asombrado, Látigo Gris repone que eso los metería en territorio del Clan del Río. Corazón de Fuego insiste en que es imposible cazar en esa zona, por lo que era poco probable que aparezca alguna patrulla, y Látigo Gris admite que no le molestaría tomar una ruta más corta. Rengo duda de la propuesta, pero razona que no puede dejar solos a los dos cansados guerreros en territorio hostil. Finalmente, el lugarteniente acepta escoltarlos por aquel camino, entendiendo que si pasan por allí, el Clan del Río se enterará de la vuelta del Clan del Viento y no intentará cometer más incursiones de caza en sus terrenos.
El grupo se encamina hacia el desfiladero, y pronto caminan al margen del precipicio. Corazón de Fuego está nervioso, ya que de un lado la tierra que asciende es abrupta y escarpada, y del otro lado se halla el precipicio, por lo que los gatos deben caminar sobre una pequeña franja de hierba. El guerrero rojizo descubre que el lado opuesto de la garganta está a una distancia que podría alcanzar con un salto, pero si no fuera por estar tan cansado. Tampoco se resiste a asomarse un poco, y por el borde a su costado descubre los saltos y cascadas que corren debajo del rocoso precipicio. Los gatos están tensos, y sobre todo los del Clan del Viento. Luego de andar un rato, el grupo llega a hacia donde el terreno a su costado se vuelve más llano, y los cuatro gatos se alejan del borde del precipicio. De repente, Rengo suelta un maullido alterado y Corazón de Fuego percibe una patrulla del Clan del Río. Inmediatamente, aparecen detrás de ellos Leopardina, la lugarteniente, junto a cinco guerreros más. Un gato marrón cae encima de Corazón de Fuego, quien hace lo posible por mantenerse lejos del precipicio. Ambos gatos forcejean fieramente. El joven rojizo es consciente de la situación de sus compañeros: están exhaustos. El gato los oye bufar y maullar violentamente. En eso, oye en la cercanía un grito de guerra que le provoca alivio: es el aullido de Garra de Tigre, quien se aproxima a toda velocidad con una patrulla compuesta por Tormenta Blanca, Arenisca y Sauce, dispuesta para la batalla.
El gato marrón suelta a Corazón de Fuego, quien se incorpora. Garra de Tigre se lanza contra Leopardina, quien se hallaba encima de Rengo. Corazón de Fuego se da vuelta, y descubre con horror que Arenisca, quien luchaba con otra gata, está rodando en su pelea hacia el borde del precipicio. A toda prisa, el joven separa a las gatas; y Arenisca resbala del borde. Corazón de Fuego la atrapa por el pescuezo justo a tiempo, y la salva de caerse hacia su muerte. Al parecer, la aprendiza no lo interpreta bien, y chilla de rabia a su compañero, declarando que ella puede ganar sus propias batallas sin su ayuda. Ambos se alejan del borde del desfiladero. De repente, un maullido aterrado resuena por el claro, y el guerrero rojizo descubre a su amigo Látigo Gris estirándose, esforzándose al máximo para agarrar la pata blanca de un guerrero oscuro, que intenta aferrarse al borde. Sin embargo, ésta desaparece siniestramente, y Látigo Gris suelta un chillido horrorizado que resuena por toda la garganta. Todos los gatos dejan de pelear, y Corazón de Fuego se asoma último por el precipicio. En el fondo, todos ven desaparecer en las aguas al guerrero oscuro del Clan del Río. Con horror, Corazón de Fuego recuerda la advertencia de Cascarón: "Este día traerá una muerte innecesaria".

Personajes Editar

Principales Editar

Secundarios Editar

Mencionados Editar

Eventos Editar

Muertes Editar

Otros Editar

Presagios Editar

Lugares Editar

Referencias y citaciones Editar

  1. 1,00 1,01 1,02 1,03 1,04 1,05 1,06 1,07 1,08 1,09 1,10 Revelado en Fuego y hielo, página 84
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 Revelado en Fuego y hielo, página 87
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 Revelado en Fuego y hielo, página 91
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 4,4 4,5 4,6 Revelado en Fuego y hielo, página 85
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 5,4 Revelado en Fuego y hielo, página 86
  6. 6,0 6,1 6,2 6,3 6,4 6,5 Revelado en Fuego y hielo, página 90
  7. 7,0 7,1 Revelado en Fuego y hielo, página 92
  8. 8,0 8,1 Revelado en Fuego y hielo, página 89


Capítulos de Fuego y hielo
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24Capítulo 25Capítulo 26Capítulo 27Capítulo 28Capítulo 29Capítulo 30
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