Los Gatos Guerreros Wiki
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Nunca había salido del campamento, y estaba deseando explorar el bosque. Quería olfatear las marcas olorosas que señalaban las fronteras [...] Quería sentir la brisa fresca del lago [...] Quería aprender dónde estaban las marcas de todas las fronteras para poder defender hasta el último trozo del territorio de su clan.

—Narrador sobre los pensamientos de Glayito en La mirada secreta, página 34


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 1 de La mirada secreta. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

Resumen del capítulo

PdV de Glayito

Glayito, un cachorro del Clan del Trueno, está soñando con su madre, a quien no es capaz de seguir. Es despertado de repente por un grito: se trata de sus dos hermanos, Carrasquina y Leoncillo, quienes están jugando en la maternidad. Los dos cachorros tienen un ratón y juegan a pasárselo, y Glayito, ya despierto, se les une. Éste cae accidentalmente sobre los cachorros de Fronda, y la reina recalca que se han vuelto demasiado brutos como para permanecer en la maternidad. Fronda añade que ya sería hora de que Estrella de Fuego los nombre aprendices y les busque mentores. Glayito se dice que la reina ya se desenfadará; recordando que, cuando Esquiruela, su madre, tuvo problemas para proporcionar leche a él y sus hermanos de pequeños, fue Fronda quien los amamantó; antes de que nacieran sus propios hijos.
Ante la mención del aprendizaje, Carrasquina se emociona, coincidiendo con que ya casi cumplen las seis lunas de edad. Glayito se da cuenta de que Fronda está mirándolo con lástima, y es invadido por una oleada de frustración al comprender que la gata no cree que él sea tan capaz de convertirse en un aprendiz de guerrero como sus otros dos hermanos. Sin embargo, la reina no dice nada y envía a los cachorros a jugar fuera de la maternidad. Al salir, Glayito percibe el aire frío de la estación sin hojas, y recuerda que, no hace mucho, Topero, uno de los hijos de Acedera, falleció de unas toses; mientras que Orvallo, otro guerrero, murió en una tormenta cuando le cayó la rama de un árbol encima.
Centella saluda a Glayito, pero éste se ofende, preguntándose por qué la gata parece siempre preocupada por él. El gatito continúa jugando a quitarse el ratón con sus hermanos; hasta que Esquiruela los regaña por demostrar tan poco respeto por las presas. Dalia, quien está junto a la gata rojiza, añade con tono comprensivo que sólo son cachorros, y que deberían divertirse mientras puedan. Glayito se ve invadido por el extraño olor de la reina, recordando que no proviene del clan como la mayoría de los gatos; sino del cercado de los caballos, donde solía alimentarse con la comida de los Dos Patas. El cachorro se dice que, a pesar de que Dalia no haya querido moverse de la maternidad para entrenar como una guerrera, los hijos de ésta, Bayino, Ratolino y Zarpa Pinta, parecen aprendices igual de buenos a los que han nacido dentro del clan. Con afecto, el pequeño recuerda que Dalia se encargó de cuidarlo junto a Fronda cuando él y sus hermanos eran más pequeños, ya que Esquiruela había retomado sus tareas guerreras muy pronto, sin dormir en la maternidad la mayoría del tiempo.
La gata rojiza avisa a Dalia que se marcha junto a Zarzoso para ver si hay rocas sueltas alrededor de la hondonada, para evitar que caigan sobre el campamento. Zarpa Pinta y Ratolino regresan de cazar con presas en la boca; y mientras tanto, los tres cachorros siguen jugando con el ratón. Son interrumpidos por Borrascoso, quien nota que no deberían estar desperdiciando la comida en la estación sin hojas. Ellos contestan que necesitan entrenar sus habilidades de caza, ya que pronto comenzarán su aprendizaje; y Borrascoso, de pronto, da un lametón a Glayito con cariño y pena a la vez. Furioso porque todos sean condescendientes con él y lo traten como a un recién nacido, Glayito se pregunta por qué Borrascoso cree que puede comportarse con tanta superioridad si ni siquiera es un verdadero miembro del Clan del Trueno, al haber crecido buena parte de su vida en el Clan del Río.
Carrasquina decide comerse el ratón, pero Leoncillo asegura que él se elegirá su propia comida del renovado montón de carne fresca. Detectando un olor putrefacto, Glayito se abre paso ante su hermano y separa las piezas conseguidas, identificando la que está en mal estado. Sus hermanos se acercan a ver y descubren con sorpresa que dicha presa -un pájaro- está llena de gusanos por dentro. Por encima del hedor, Glayito detecta el olor todavía más fuerte de la bilis de ratón: Hojarasca Acuática, que carga dicha bilis con ella, se acerca a los cachorros, felicitándolos por haber detectado una pieza podrida. Atareada, comenta que Fronde Dorado y Betulón tienen tos blanca, y Glayito, ansioso por salir del campamento, pregunta a la curandera si necesita ayuda para recolectar hierbas. Hojarasca Acuática responde que sólo podrán salir cuando Estrella de Fuego los haya nombrado aprendices, y no hasta entonces.
Glayito comprende lo que la curandera les está haciendo saber: que a pesar de ser hijos de Esquiruela -la hija del líder- y de Zarzoso -el lugarteniente-, no recibirán ningún trato especial por ello; sino que serán tratados como cualquier otro cachorro. Frustrado, cuando la gata se aleja, comenta a sus hermanos que deberían de darles una oportunidad de explorar el exterior y conocer las fronteras de clan. A pesar de sentir lo mismo, Carrasquina opina, de mala gana, que deben seguir el código guerrero.
Tras comer, Glayito percibe cerca a Rivera, la pareja de Borrascoso; y también a Bayino, el otro hijo de Dalia; que acaba de regresar al campamento. El aprendiz pregunta por Zarzoso, su mentor, y Glayito siente una punzada de celos porque dicho gato pase más tiempo con su padre que él mismo y sus hermanos. Glayito le indica que está con Esquiruela en lo alto de la hondonada. Bayino intenta enseñarle a Leoncillo un movimiento de acecho, pero Carrasquina se burla de su hermano y ambos se lanzan a pelear a modo de juego.
De pronto, Glayito percibe el olor de Zancudo y Espinardo, quienes entran corriendo a la hondonada cargados de miedo. Los dos guerreros irrumpen en el claro, y Zancudo anuncia que hay un zorro muerto en territorio del Clan del Trueno.

Personajes

Principales

Secundarios

Mencionados

Lugares

Referencias y citaciones

  1. 1,0 1,1 1,2 Revelado en La mirada secreta, página 27
  2. Revelado en La mirada secreta, páginas 27-28
  3. 3,0 3,1 3,2 3,3 Revelado en La mirada secreta, página 28
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 4,4 4,5 4,6 4,7 4,8 4,9 Revelado en La mirada secreta, página 29
  5. 5,0 5,1 5,2 5,3 5,4 5,5 5,6 5,7 5,8 5,9 Revelado en La mirada secreta, página 30
  6. 6,0 6,1 Revelado en La mirada secreta, página 32
  7. 7,0 7,1 7,2 7,3 Revelado en La mirada secreta, página 34
  8. Revelado en La mirada secreta, página 35
  9. 9,0 9,1 9,2 Revelado en La mirada secreta, página 37
  10. 10,0 10,1 10,2 Revelado en La mirada secreta, página 31
  11. 11,0 11,1 11,2 11,3 Revelado en La mirada secreta, página 33
  12. Revelado en La mirada secreta, página 36


Capítulos de La mirada secreta
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