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Odio ser ciego. ¡Ojalá no hubiera nacido!

Glayito en La mirada secreta, página 55


El siguiente artículo contiene información detallada del capítulo 3 de La mirada secreta. Si estás buscando un resumen más corto del libro, por favor mira la cronología.

 Resumen del capítulo[]

PdV de Glayito[]

Glayito recupera la consciencia de pronto, y, dolorido y asustado de su situación, trata de percatarse de lo que ha sucedido. Entrando en pánico, supone que está destrozado, pero en eso, la voz de una gata lo calma. Glayito deduce que se encuentra tendido en la guarida de Hojarasca Acuática, y, aturdido, intenta dilucidar si es la curandera quien le está hablando. Sin embargo, su voz le suena distinta a la de Hojarasca Acuática. El pequeño se retuerce en su sitio, intentando ubicar a sus hermanos, pero nuevamente, la gata a su lado le pide suavemente que se mantenga tranquilo. Glayito se da cuenta de que aquello es parte de un sueño, y, abriendo los ojos, vislumbra a una esbelta gata moteada a quien desconoce, a pesar de oler al Clan del Trueno. Ella le comunica dulcemente que él y sus dos hermanos se hallan a salvo, y luego lo examina despacio, mitigando su dolor. Tras esto, la gata le ofrece algo de agua, y el cachorro cae dormido nuevamente.
Al volver en sí, Glayito se da cuenta de que el cuerpo ya no le duele tanto como antes, y, al escuchar a Hojarasca Acuática, le pregunta, aturdido, dónde se halla la otra gata. La curandera no sabe de qué le habla, y el pequeño describe que una gata parda, moteada y blanca le ha dado agua. Hojarasca Acuática explica al joven que no se ha roto ningún hueso, aunque el dolor persistirá un tiempo. Curiosa por el relato del cachorro, insiste en que le cuente más de lo sucedido, y Glayito, incómodo con las emociones que percibe en la curandera, explica que la gata que le ofreció agua parecía confiable, ya que estaba allí en su guarida y olía al Clan del Trueno. Tras una pausa, Hojarasca Acuática revela que se trata de Jaspeada, una gata del Clan Estelar, y asume que ha querido visitar a Glayito en sueños por alguna razón. Con tono brusco, de repente la curandera le espeta al cachorro que tiene suerte de que sus antepasados se preocupen por él, ya que podría haber muerto con aquella caída.
Glayito protesta, pero Hojarasca Acuática responde que aquello fue toda culpa de él y sus hermanos, por ser lo suficientemente irresponsables como para pretender que eran capaces de salir a cazar zorros y salir del campamento a escondidas. Rabioso, Glayito dice que deberían dejarlo hacer las mismas cosas que los demás. La curandera vuelve a regañarlo, explicándole que los tres están en problemas, y que tuvieron la suerte de que las crías de zorro no los despedazaran gracias a que Espinardo se hallaba cerca de allí. El cachorro responde que intentaban proteger al clan, y, súbitamente nervioso, pregunta a la gata si cree que Estrella de Fuego retrase sus ceremonias de aprendices por lo sucedido. La curandera no le contesta, y, cuando él insiste en que le responda, ella, con delicadeza, le comenta que, pase lo que pase, él nunca será un aprendiz completamente normal como sus hermanos. Enojado, el pequeño se aparta, dispuesto a irse de la guarida.
Hojarasca Acuática le dice, triste, que suponía que él ya entendería eso, y cuando él pregunta si no lo considera lo suficientemente bueno como para proteger al Clan del Trueno, ella le explica que hay otras maneras de servir a su clan. Alejándose de la curandera, Glayito espeta que aquello no es justo. Hojarasca Acuática lo detiene, preguntándole si siempre ha tenido sueños poco usuales. Sin saber a qué se refiere, el cachorro le contesta que eso depende de qué sueñe, y que ocurre de vez en cuando, aunque se pregunta cómo sus sueños lo ayudarían a convertirse en un buen guerrero. La curandera, acto seguido, le pregunta si reconoce las hierbas con las que lo estuvo tratando, y él, curioso, regresa a su lecho musgoso, detectando los olores de las hierbas que la gata usó en él, identificándolas correctamente. Insistiendo en que el joven tiene sueños nítidos y buena memoria para las hierbas, Hojarasca Acuática le sugiere que podría ser un muy buen curandero, incluso, su propio aprendiz. Con un respingo asqueado, Glayito la rechaza, exclamando que no quiere conformarse con limpiar heridas y oler a bilis para siempre, separado de todos sus compañeros de clan como ella; sino que quiere ser un guerrero, fuerte como lo son ahora Zarzoso y Estrella de Fuego. Furioso, se aleja de Hojarasca Acuática clamando que odia ser ciego, y deseando nunca haber nacido.

Personajes[]

Principales[]

Secundarios[]

Mencionados[]

Lugares[]

Errores[]

Referencias y citaciones []

  1. 1,0 1,1 1,2 Revelado en La mirada secreta, página 52
  2. 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 2,6 Revelado en La mirada secreta, página 51
  3. 3,0 3,1 Revelado en La mirada secreta, página 53
  4. 4,0 4,1 4,2 4,3 Revelado en La mirada secreta, página 54
  5. 5,0 5,1 Revelado en La mirada secreta, página 55


Capítulos de La mirada secreta
PrólogoCapítulo 1Capítulo 2Capítulo 3Capítulo 4Capítulo 5Capítulo 6Capítulo 7Capítulo 8Capítulo 9Capítulo 10Capítulo 11Capítulo 12Capítulo 13Capítulo 14Capítulo 15Capítulo 16Capítulo 17Capítulo 18Capítulo 19Capítulo 20Capítulo 21Capítulo 22Capítulo 23Capítulo 24Capítulo 25
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