Los Gatos Guerreros Wiki
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La Tribu de la Caza Interminable me ha prometido que vendrá alguien, un felino plateado que no pertenece a esta tribu. Él nos librará de Colmillo Afilado de una vez por todas.

Narrarrocas en Claro de luna, página 22


Narrador de las Rocas Puntiagudas (Original: Teller of the Pointed Stones), conocido como Narrarrocas, es un gato atigrado marrón[2] de pelaje ralo[3] y canoso[4], cuerpo largo[5]y flaco[6], extremidades delgadas y musculosas[5], de piel extendida sobre huesos descarnados[7], ojos ámbar[2], blancos bigotes en el hocico[8], gris[9] y canoso[7] por el paso de los años, y músculos fibrosos y potentes[10]; con una capa de barro sobre su pelaje[11], y una oreja cortada. Le falta un trozo de piel[12].

Historia[]

En La nueva profecía[]

Claro de luna[]

Narrarrocas pertenece a la Tribu de las Aguas Rápidas, un grupo de gatos que vive en las montañas; siendo el sanador, y por ende, líder de la tribu. Una noche en la que la luz de la luna se refleja en el agua de las cuevas, Narrarrocas reúne a su tribu para una Revelación de sus antepasados, la Tribu de la Caza Interminable. El gato afirma que recibió una señal: un felino plateado que no pertenece a la tribu los salvará de la amenaza de Colmillo Afilado, un león de montaña que hace tiempo representa un peligro para los gatos montañeses.
Durante su viaje desde el lugar donde se ahoga el sol, Zarzoso, Esquirolina, Plumosa, Borrascoso, Corvino y Trigueña atraviesan las montañas y se encuentran con un grupo de la Tribu de las Aguas Rápidas. Al principio, uno de los gatos de la tribu comenta que deberían llevar a Borrascoso con Narrarrocas, y el grupo, decidiendo conocer al líder, es escoltado a la cueva donde vive la tribu.
Allí, los gatos de clan son recibidos amablemente. Narrarrocas se presenta al grupo como Narrador de las Rocas Puntiagudas, y explica a los viajeros que es el sanador de la tribu. De este modo, los gatos de clan deducen que Narrarrocas tiene los poderes de un líder y de un curandero a la vez. Al ver a Borrascoso, algunos gatos de la tribu comentan que ése debe ser el elegido, refiriéndose, sin que Borrascoso se dé cuenta, a que él podría ser el felino prometido para acabar con Colmillo Afilado. Narrarrocas, aún así, acalla las voces, sin dar a conocer la profecía a los recién llegados. Antes de retirarse, les ofrece comida y cobijo.
Una vez que el grupo de Zarzoso, Plumosa, Trigueña, Corvino, Borrascoso y Esquirolina está instalado, debaten si los gatos de la tribu conocerán la existencia del Clan Estelar. Plumosa, recordando que el sanador mencionó a la Tribu de la Caza Interminable, apunta que quizá ése sea el nombre que dan al Clan Estelar; o que quizá la tribu tiene antepasados diferentes a los clanes. Una vez que los seis terminan de comer, Narrarrocas se aproxima a ellos junto a tres gatos, llamados Peñasco donde Anidan las Águilas, Lucero que Resplandece sobre el Agua y Neblina donde Reluce la Luz del Sol. El sanador explica que Peñasco es un guardacuevas, cuya función es proteger la cueva; mientras que Neblina es apresadora -encargada de capturar presas-, y Lucero de momento es criandera, ya que está cuidando de sus cachorros. Narrarrocas explica que desde que nacen, los gatos de la tribu son asignados con una tarea.
Interesado en los gatos forestales, el sanador les pregunta por su historia, y el grupo cuenta sobre la profecía que les envió el Clan Estelar y su largo viaje hacia el lugar donde se ahoga el sol. Pronto, se dan cuenta de que los gatos de tribu desconocen el Clan Estelar, confirmando las sospechas de Plumosa; ya que reaccionan con temor y sorpresa. Narrarrocas los tranquiliza y explica que ellos también reciben visiones sobre lo que está oculto. Borrascoso comienza a darse cuenta que los gatos de la tribu y su sanador están mirándolo de un modo especial.
Más tarde, Narrarrocas señala a los gatos un lugar donde dormir y los deja. Mientras el grupo se está acomodando, deciden quedarse con la tribu para que Narrarrocas sane la mordedura de rata infectada de Trigueña. El sanador envía a otra apresadora, Rivera donde Nada el Pequeño Pez, a rellenar el lecho de Borrascoso con más plumas que al resto. Éste se queda charlando con Rivera y ella le propone salir a cazar juntos al día siguiente, si Narrarrocas se lo permite.
Pasada la noche y al empezar un nuevo día, el sanador va al encuentro de los gatos de clan. Éstos temen que los gatos de tribu quieran retenerlos, pero Zarzoso es quien toma la palabra, explicándole a Narrarrocas que les gustaría quedarse hasta que Trigueña mejore. El sanador se ofrece a tratar la herida de la guerrera. Zarzoso también expresa la necesidad del grupo de salir a cazar sus propias presas, y Narrarrocas, aunque receloso por un segundo, finalmente se lo permite. Se vuelve hacia sus gatos y les ordena salir a cazar con los invitados, para enseñarles cómo conseguir presas en las montañas. Dejando a Trigueña en la cueva, Borrascoso, Esquirolina y Zarzoso se unen a la patrulla de Rivera, donde está Peñasco junto a otros guardacuevas. Borrascoso inicialmente sospecha que Narrarrocas envió a los guardacuevas para vigilar que ellos no se escapen. El gato gris supone que el sanador no sabe que ellos, de cualquier modo, jamás abandonarían a Trigueña.
Los días continúan sucediendo y los gatos forestales aún permanecen con la tribu, a la espera de que Trigueña se cure. Ella ya se encuentra mejor gracias a los cuidados de Narrarrocas. Al ver que la guerrera se encuentra en condiciones aceptables para viajar, el grupo decide marcharse a la mañana siguiente. Sin embargo, los gatos de la tribu los escuchan y comienzan a actuar hostilmente, no deseando que se marchen. Pronto el grupo de viajeros se ve rodeado, y Narrarrocas sale a su encuentro. Zarzoso trata de esclarecer la situación pacíficamente, pero el sanador lo ignora por completo y anuncia en voz alta que es la hora de una Revelación. Los gatos de tribu rodean y conducen a los gatos de clan por las cuevas, hasta llegar a la Gruta de las Rocas Puntiagudas, una pequeña caverna con una grieta en el techo por donde se filtra la luz.
Todos los gatos de tribu se reúnen en la caverna, y Narrarrocas pronuncia unas palabras rituales, antes de anunciar la voluntad de la Tribu de la Caza Interminable. Narrarrocas agradece a sus ancestros por enviarles al felino prometido para librarse de Colmillo Afilado, y la tribu repite sus palabras. Los gatos separan a Borrascoso del resto y lo sitúan junto a Narrarrocas. Desconcertado y enojado, el guerrero gris pregunta al sanador qué pretende, y éste y los demás le revelan que es su destino salvarlos de Colmillo Afilado. Borrascoso desconoce de qué están hablando, y sus amigos intentan reunirse con él, pero los gatos de tribu los mantienen separados.
Narrarrocas explica que Colmillo Afilado es un gran gato, similar a un león pero sin melena; que ronda las montañas desde hace estaciones, acabando uno a uno con los miembros de la tribu. Los gatos montañeses esperan que Borrascoso se enfrente a aquél enemigo, y Narrarrocas explica al enfurecido guerrero que la Tribu de la Caza Interminable le anunció sobre la venida de un felino plateado que salvaría a la tribu, afirmando que supieron que Borrascoso era el elegido ni bien lo vieron por primera vez.
Los demás gatos de clan insisten en que todos deben irse, y Narrarrocas, con un movimiento, ordena a sus guardacuevas alejar al grupo, que es conducido lejos de Borrascoso a la fuerza. El guerrero gris, enojado, exclama que es imposible que él solo mate a Colmillo Afilado si no pudieron hacerlo todos los gatos de la tribu juntos. Narrarrocas le contesta que debe tener fe en la Tribu de la Caza Interminable, y le indica cuál será su lugar de descanso a partir de ese momento, junto a su propio lecho. El sanador le asegura que recibirá un buen trato, ya que es el felino prometido, pero Borrascoso, furioso, comprende que lo han hecho prisionero. Se acomoda en su nuevo espacio, estando vigilado, mientras Narrarrocas se va de la cueva.
Mientras tanto, Trigueña, Plumosa, Zarzoso, Corvino y Esquirolina son conducidos a otra cueva para que pasen la noche antes de marcharse. Plumosa, la hermana de Borrascoso, se pregunta, afligida, qué habrá querido decir Narrarrocas con eso de que su hermano era el felino prometido de la tribu. Cuando los cinco quedan relativamente solos en la cueva, se alejan de los guardacuevas que guardan la entrada para debatir qué harán al respecto con Borrascoso. Plumosa sigue preocupada por la revelación de Narrarrocas, ya que si bien Borrascoso es un gato gris oscuro, y no exactamente de color plateado, sí había llegado a la tribu como la profecía había prometido.
Al día siguiente, los gatos forestales son obligados a marcharse de la cueva, escoltados por Peñasco y algunos gatos más. Antes de salir, Plumosa entreve a Narrarrocas junto a muchos guardacuevas custodiando la entrada del túnel que conduce a la caverna donde está prisionero su hermano.
Los gatos de clan pasan todo el día fuera en las montañas, esperando un momento oportuno para volver y rescatar a Borrascoso. Cuando cae la noche, Colmillo Afilado llega a la cueva donde vive la tribu para cazar a los gatos que viven allí, y los gatos forestales aprovechan la oportunidad para entrar a la cueva entre la confusión de la tribu, que se encuentra bajo ataque. Los cinco avanzan entre el caos hasta la Gruta de las Rocas Puntiagudas, derribando a los guardacuevas que custodian la entrada a pesar de correr peligro frente a Colmillo Afilado. Narrarrocas se encuentra adentro de la cueva, apremiando a Borrascoso para que se enfrente al león de montaña, y rogando ayuda a la Tribu de la Caza Interminable. Borrascoso y sus amigos, a pesar de todos los peligros, logran escapar con éxito de la cueva, y nadie los detiene, ya que los gatos de tribu están demasiado conmocionados por el ataque de Colmillo Afilado como para reaccionar.
Abrumado por todo lo ocurrido, Borrascoso confiesa que nunca supo nada acerca de la profecía hasta que Narrarrocas reveló su intención en la Gruta de las Rocas Puntiagudas. Sus amigos lo consuelan. Luego, Borrascoso intenta guiar al grupo fuera de las montañas, siendo quien mejor reconoce el terreno. El guerrero nota cómo la herida de Trigueña sanó completamente gracias a Narrarrocas, y se dice que al menos había algo que podían agradecer a la tribu.
Para buscar refugio, los seis gatos de clan deciden instalarse en una cueva de las montañas. Allí conocen a tres gatos exiliados de la Tribu de las Aguas Rápidas que se encontraban en la cueva, llamados Garra de Águila en Picado, Risco donde se Posa la Nieve y Ave que Cabalga el Viento. Garra, el líder del grupo, explica a los gatos de clan que hace muchas estaciones, Narrarrocas recibió una señal de la Tribu de la Caza Interminable, que le indicaba enviar a seis gatos elegidos para vivir fuera de la cueva, en las montañas, con la intención de encontrar a Colmillo Afilado y matarlo. Él, Ave y Risco fueron tres de los elegidos, mientras que los otros tres gatos murieron. Garra comenta que no pueden regresar a la tribu hasta que Colmillo Afilado esté muerto, y cuando Trigueña le sugiere volver para explicarle a Narrarrocas que hizo todo lo posible, éste se niega rotundamente, estableciendo que no regresará rogando clemencia para que Narrarrocas le permita volver.
Más tarde, Borrascoso, arrepentido de haber dejado a la tribu cuando lo necesitaban, charla con Garra a solas y le cuenta que cuando éste estuvo fuera, Narrarrocas recibió otra señal de la Tribu de la Caza Interminable, la profecía sobre el felino plateado. Luego de un período de indecisión, Borrascoso decide regresar para ayudar a la tribu, a pesar de no considerarse el gato profetizado.
Zarzoso, Trigueña, Esquirolina, Corvino, Plumosa, Borrascoso, Garra, Risco y Ave regresan a la cueva donde vive la Tribu de las Aguas Rápidas. Rápidamente son interceptados por una patrulla dirigida por Peñasco, y éstos los llevan con Narrarrocas. El sanador presenta heridas como los demás gatos de la tribu debido al reciente ataque de Colmillo Afilado en su propia cueva. Esta vez, el sanador no los recibe con hospitalidad, sino que permanece frío y hostil. Borrascoso, quien llevaba consigo una liebre de montaña, la deposita junto al gato, explicando que tiene un plan para derrotar a Colmillo Afilado. Desconfiado como los demás gatos de su tribu debido al ataque sufrido y al fracaso de Borrascoso -quien en vez de salvarlos, huyó-, Narrarrocas no cree que los gatos de clan sean capaces de hacer algo que valga contra Colmillo Afilado.
El sanador, con desprecio, le reprocha a Borrascoso su huida, recalcando que les costó la muerte de Lucero y de otro gato; y mencionando que hay dos gatos que están muy cerca de reunirse con la Tribu de la Caza Interminable. Sabiendo que los gatos de tribu se sienten traicionados por su escape tanto como él se sintió traicionado cuando lo hicieron prisionero; Borrascoso aclara que él no se considera a sí mismo el felino prometido, pero que regresó voluntariamente para ayudarlos en todo lo que pueda. La apresadora Rivera, conmovida por sus palabras, le pide a Narrarrocas que escuche la propuesta de los gatos de clan, argumentando que Borrascoso estaba actuando de buena fe, ya que no tenía motivos para volver luego de haber visto la crueldad de Colmillo Afilado.
Resignado, Narrarrocas cede, y pregunta cuál es el plan. Esquirolina deposita unas bayas rojas que trajo consigo junto a la liebre que cazó Borrascoso. El guerrero gris explica que cazaron aquella liebre como presa para Colmillo Afilado, y que van a rellenarla con bayas mortales. Narrarrocas, quien las llama semillas de noche, afirma que no cree que sean suficientes para derrotar a algo tan monstruoso como Colmillo Afilado. Esquirolina le asegura, con confianza, que sólo tres bayas matarían al guerrero más fuerte; por lo que ese montón que recolectaron debería bastar para matar incluso a Colmillo Afilado. Borrascoso confirma que las bayas son poderosas como para al menos, debilitar al gran gato y dejarlo indefenso.
En medio de la indecisión del sanador, los demás gatos de tribu se percatan de la presencia de Garra, Risco y Ave, y comienzan a llamar la atención. Pidiendo silencio, Narrarrocas exige a Garra justificar su presencia, y el gran gato le contesta que puede matarlo si quiere, pero que eso no ayudará a derrotar a Colmillo Afilado. Narrarrocas pasa de la hostilidad a la incertidumbre. Garra propone atraer al gato-león a la cueva de la tribu, donde está la presa envenenada, y el sanador pregunta cómo piensan hacerlo llegar. Garra explica que Colmillo Afilado vendrá si huele sangre; y dicho esto, se desgarra una pata para trazar un rastro.
Inmediatamente, todos los gatos toman posiciones, y Narrarrocas organiza a sus guardacuevas, mientras manda a las crianderas y sus cachorros a la maternidad. Pronto, Colmillo Afilado aparece, no tardando en llegar. El plan de Borrascoso falla, ya que el león de montaña ignora la presa envenenada y se dispone a perseguir a los gatos. Para salvar a Corvino, Plumosa se cuelga de un desprendimiento del techo y cae, clavándose el desprendimiento de piedra en Colmillo Afilado. El gigantesco gato-león muere rápidamente, pero Plumosa sufre gravemente el impacto de la caída y también fallece poco después. Narrarrocas y los demás comprenden finalmente que Plumosa era el felino plateado prometido en la profecía, salvando a todos de Colmillo Afilado.
Luego de la muerte de Plumosa, la Tribu de las Aguas Rápidas le dispone un enterramiento antes de que los gatos de clan se marchen de las montañas. Narrarrocas le proporciona un lugar de enterramiento de honor, en una poza junto a la cascada de la cueva. Narrarrocas promete mantener viva la memoria de Plumosa mientras la tribu siga existiendo.

Aurora[]

Los cuatro clanes, en búsqueda del nuevo territorio que les prometió el Clan Estelar, siguen su camino por las montañas. Posteriormente, son conducidos hacia la Tribu de las Aguas Rápidas. Una criandera llamada Sombra de Ala sobre el Agua explica que Narrarrocas los esperaba, sabiendo que aquellos gatos regresarían, ya que anteriormente recibió otra profecía de la Tribu de la Caza Interminable, que le avisó sobre la venida de viejos y nuevos amigos. Hojarasca, la aprendiza de curandera del Clan del Trueno, siente especial curiosidad por el rol de Narrarrocas, y su hermana Esquirolina le explica que él es quien tiene una conexión con los antepasados de la tribu, similar a un curandero.
Mientras los clanes se instalan en la Cueva de las Aguas Rápidas, Hojarasca conoce finalmente a Narrarrocas, quien, acercándose al grupo de curanderos, pregunta quién de todos es sanador. Hojarasca recuerda que, tal como le contó Esquirolina, al ser un sanador, Narrarrocas tiene las responsabilidades tanto de un líder como de un curandero. La aprendiza guía al gato junto a Estrella de Fuego y los demás líderes. De este modo, Narrarrocas conoce a quienes lideran los clanes, y se ofrece a ocuparse de Estrella Alta, cuyo estado de salud está cada vez más frágil. El sanador decide refugiar a los clanes y ayudarlos hasta que recuperen fuerzas para continuar su viaje, recordando la deuda que tiene la tribu ya que Plumosa, una guerrera del Clan del Río, se sacrificó para matar a Colmillo Afilado; el león de montaña que amenazaba a los gatos de la tribu.
Hojarasca y su mentora Carbonilla se acercan a Narrarrocas para intercambiar conocimientos medicinales y aprender sobre nuevos tipos de hierbas. A su vez, el sanador reitera que sabía que los clanes iban a venir, ya que la Tribu de la Caza Interminable se lo había mostrado. Cuando Hojarasca le pregunta si comparte sueños con sus ancestros, Narrarrocas contesta que más que compartir sueños, lo que hace es interpretar las señales en la roca, las hojas y el agua. Al ver que la aprendiza está interesada en la interpretación de señales, Narrarrocas decide llevarla a la Gruta de las Rocas Puntiagudas, lugar donde la conexión con sus antepasados es más fuerte; similar a lo que significa la Piedra Lunar para los gatos de clan.
Guiando a Hojarasca y Carbonilla hacia la otra cueva, Narrarrocas se detiene junto al agua de la gruta, y explica que cuando la nieve se derrite, los charcos se llenan aún más, lo que le permite descifrar el reflejo de las estrellas en el agua, que contiene los mensajes de la Tribu de la Caza Interminable. Carbonilla explica que los curanderos de los clanes se reúnen cada media luna, mientras Narrarrocas comenta que él se pone en contacto con la Tribu de la Caza Interminable cada vez que se forman los charcos. El sanador permanece en la gruta intercambiando experiencias con Carbonilla.
Al día siguiente, las nevadas en la montaña se hacen más fuertes, por lo que Narrarrocas permite a los clanes quedarse con la tribu un tiempo más, sabiendo que se avecina más nieve. Luego de que las partidas de caza regresen, el sanador se aproxima a Hojarasca, y al conversar, la aprendiza le cuenta qué son las Asambleas, explicando que los clanes no suelen ser así, ya que en realidad no conviven juntos; poseen sus propias fronteras muy delimitadas y no suelen vivir en armonía. Narrarrocas apunta que los problemas los han unido, y cuestiona por qué no se unen habitualmente, a lo que Hojarasca responde que la lealtad a cada uno de sus clanes es lo que da fortaleza a los gatos de bosque; aclarando que aún así, todos los gatos comparten su devoción por el Clan Estelar, al que se unirán algún día cuando mueran.
El sanador organiza un festejo entre los gatos de clan y de tribu para conmemorar que ahora son libres de Colmillo Afilado, el león de montaña que los había amenazado por tanto tiempo. Narrarrocas exclama alabanzas hacia la memoria de Plumosa y su sacrificio; y asimismo felicita a Zarzoso, Corvino, Trigueña, Esquiruela y Borrascoso, quienes ayudaron a la tribu a pesar de no estar predestinados a hacerlo. Luego de comer, Narrrarrocas da permiso para hacer ceremonias de clan en la cueva, como el nombramiento guerrero de Corvino, quien pasa a llamarse Corvino Plumoso por elección propia.
Unos días después, una vez que los clanes están listos para partir, Narrarrocas los abastece con hierbas fortificantes. También decide proporcionarles una escolta para guiarlos en dirección a las colinas siguiendo la Gran Estrella, es decir, el rastro que dejó el guerrero agonizante que marcaba el camino de los clanes. Finalmente, el sanador desea buena suerte a los líderes de los clanes y se despide del gran grupo formalmente.

En El poder de los tres[]

Exilio[]

Mientras Peñasco, Escarpado, y otros gatos de la tribu enfrentan a los proscritos, Narrarrocas aparece para tratar y calmadamente pedirle a los invasores que se vayan, cosa que no hacen. Peñasco, Noche, y los otros gatos presentes son luego atacados por los proscritos, y Narrarrocas sólo puede observar a sus compañeros ser atacados.
En el territorio de los clanes, Borrascoso y Rivera están explicando el rol de Narrarrocas dentro de la tribu. Rosellera, una joven aprendiza del Clan del Trueno, dice que él tiene un nombre extraño, pero es pronto reprimida por su hermana, Melosa. Carrasquera, otra aprendiza, pregunta si Narrarrocas tiene un lugarteniente, y Borrascoso explica que no tiene, pero que la Tribu de la Caza Interminable le enviará un señal para que pueda elegir un pequeño cachorro para convertirse en el siguiente Narrarrocas, quien se convertirá básicamente en el aprendiz del sanador hasta que él muera.
Mientras Glayino busca en los recuerdos de Borrascoso, ve a Narrarrocas, quien está sentado callado mientras Borrascoso le explica a Peñasco, Noche y Chaparrón, un veterano de la tribu, su idea para atacar a los proscritos que están invadiendo su territorio. Después de que el ataque falle y Peñón sea asesinado, Narrarrocas exilia a Borrascoso y Rivera, y dice que le contará a la Tribu de la Caza Interminable que los dos gatos están muertos. Sin embargo, esto no dura mucho, ya que Garra y Noche, dos guardacuevas de la tribu, llegan para visitar a Borrascoso y Rivera en el Clan del Trueno, pidiendo su ayuda.
A la llegada de Borrascoso, Rivera, Zarzoso, Corvino Plumoso, Trigueña, Esquiruela, Leonino, Carrasquera, Glayino, y Ventolino, Narrarrocas está furioso, gruñendo y preguntando por qué han venido. Acusa a Noche y Garra por ser desleales, y les dice que se equivocaron al pedir ayuda; y también le grita a Rivera y Borrascoso, diciendo que fueron expulsados. Les dice a los gatos de clan que son bienvenidos de quedarse por la noche, pero que después de eso, deben irse. Aún así, luego de hablar con sus ancestros, Narrarrocas cambia de opinión, para sorpresa de Glayino, quien sabe que Narrarrocas está mintiendo sobre lo que le dijo la Tribu de la Caza Interminable.
Cuando Glayino encuentra su camino hacia la Gruta de las Rocas Puntiagudas, Narrarrocas le da la bienvenida y le explica que la cueva es en donde él habla con sus ancestros, y cómo son ellos los que le envían las señales que él lee. Narrarrocas se pregunta si la tribu está destinada a sobrevivir, ya que no ha recibido ninguna señal de alivio por parte de la Tribu de la Caza Interminable. Acepta seguir el plan de Zarzoso, aunque tiene presente que si pierden, la tribu ya no considerará las montañas su hogar.
Más tarde, cuando todos los esfuerzos por delimitar el territorio fallan, Narrarrocas permite que su tribu elija entre si pelear o no con los proscritos, y cuando sus gatos finalmente eligen pelear, él se muestra enojado, bufando que esta batalla será el fin de su tribu, aunque sus teorías resultan ser erróneas cuando los esfuerzos combinados de los gatos de clan y de la tribu ganan contra los proscritos.

Curiosidades[]

Errores[]

  • En Claro de luna se dice que Narrarrocas, similar a un líder de clan, recibió nueve vidas por parte de la Tribu de la Caza Interminable[13]. Esto es incierto y el tema no volvió a mencionarse en los libros.
  • Ha sido erróneamente descrito en Claro de luna con ojos de color verde[14], mientras que en Exilio es descrito erróneamente con ojos azules[15].

Citas[]

"No todos los gatos creen en lo mismo que nosotros, pero debemos respetar lo que no conocemos. La ignorancia no es algo que deba asustarnos."
Narrarocas ante la mención del Clan Estelar Claro de luna, página 127


"Todavía eres una pupila, y, sin embargo, ya eres sabia."
Narrarocas a Hojarasca Aurora, página 328

Referencias y citaciones[]

  1. 1,0 1,1 Revelado en Claro de luna, página 122
  2. 2,0 2,1 Revelado en las filiaciones de Aurora
  3. Revelado en Exilio, página 223
  4. Revelado en Aurora, página 235
  5. 5,0 5,1 Revelado en Claro de luna, página 21
  6. Revelado en Aurora, página 240
  7. 7,0 7,1 Revelado en Aurora, página 223
  8. Revelado en Aurora, página 317
  9. Revelado en Aurora, página 28
  10. Revelado en un libro desconocido, página 28
  11. Revelado en Claro de luna, página 121
  12. Revelado en Claro de luna, página 257
  13. Revelado en Claro de luna, página 158
  14. Revelado en Claro de luna
  15. Revelado en Exilio
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