Los Gatos Guerreros Wiki
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Mantenlo lejos del suelo. La roca absorberá todo el calor de su cuerpo. Y no lo lamas. La humedad le dará más frío. Sigue frotándolo así. Y recuerda: nada de lametazos.

Noche a Hojarasca sobre cómo tratar a Tarquín en Aurora, página 311


Noche sin Estrellas (Original: Night of No Stars), conocida como Noche, es una esbelta[5], menuda y delgada[6] gata negra[1] de ojos verdes[4].

Historia[]

En La nueva profecía[]

Aurora[]

Noche es una guardacuevas de la Tribu de las Aguas Rápidas. Ella, junto a Garra y Risco, se encuentra a Esquirolina, una aprendiza del Clan del Trueno, cazando en las montañas, ya que los clanes, expulsados de su bosque por los Dos Patas, están instalados de paso por allí.
Esquirolina los lidera a donde los clanes se están refugiando, cuando de repente, un águila se abalanza hacia el gran grupo. Sin perder el tiempo, Garra, Risco y Noche atacan al ave para ahuyentarla. Los gatos de clan se quedan mirando maravillados a sus rescatadores, y Noche se presenta ante todos tras que Esquirolina nombre a sus compañeros. La aprendiza nota en ella el acento de los gatos de las montañas.
Noche ayuda a Amapola con su cachorro, Tarquín, aconsejándole cómo mantenerlo caliente frotándolo con sus patas; y ayuda a mantenerlo lejos de las rocas y la nieve. Luego, junto a sus dos compañeros, acompaña a los clanes hacia la Cueva de las Aguas Rápidas.

En El poder de los tres[]

Exilio[]

En el prólogo, un grupo de gatos de tribu se encuentra con unos proscritos cazando en su territorio, los cuales han reaparecido tras un tiempo. Noche planta cara a un atigrado plateado llamado Listado, y advierte a su compañero Peñasco que no pueden luchar contra los proscritos, haciendo memoria de la última vez que se enfrentaron a ellos. Una invasora llamada Flora se lanza en ataque sobre Noche, y se desata el enfrentamiento entre los proscritos y el grupo de la tribu.
Más adelante, Carrasquera sale de patrulla y percibe su olor en el territorio del Clan del Trueno, a pesar de no saber a quién pertenece. Zarzoso y Tormenta de Arena deducen que se trata de gatos de tribu, y ordenan a la aprendiza volver al campamento. Al regresar, Carrasquera va advertir a Estrella de Fuego sobre la presencia de extraños, pero en eso llegan Látigo Gris, Candeal y Betulón, junto con dos gatos desconocidos; ante los cuales el Clan del Trueno reacciona hostilmente en un inicio. Se trata de Garra y Noche, quienes han viajado desde las montañas. Noche intenta explicarse, pero Látigo Gris la silencia.
Oyendo el alboroto, Glayino se asoma intentando averiguar qué ocurre, y usando su poder percibe miedo, recelo y desesperación en la mente de los intrusos, percatándose de que necesitan algo del Clan del Trueno. Justo en ese momento, Borrascoso y Rivera vuelven de cazar y reconocen a los recién llegados, quienes fueron sus compañeros. El clan se va calmando al reconocerlos como miembros de la Tribu de las Aguas Rápidas. Borrascoso y Rivera, sin embargo, están alterados e incómodos; y permanecen distantes y recelosos con Garra y Noche, como si no quisieran saber de ellos.
Colándose inconscientemente en la mente de Rivera, Glayino es capaz de ver recuerdos de una batalla; y posteriormente la escena se traslada a una caverna donde están congregados varios gatos. Por el olor, el aprendiz es capaz de reconocer a Garra y Noche y contemplar su aspecto. En el recuerdo, Borrascoso dice a sus compañeros que deberían poner un límite a los invasores que amenazan la caza en las montañas; y Noche le pregunta qué propone. Luego de que la tribu lo deje hablar, Borrascoso determina que deberían luchar contra el grupo de proscritos.
Tras ello, el recuerdo se traslada nuevamente, mostrando a Glayino un escenario de batalla. Allí, el joven contempla cómo Noche y Rivera intentan atacar por sorpresa a sus rivales rodeando por detrás y al unísono un peñasco. Glayino piensa que, a pesar de notarse que jamás han entrenado para pelear, aquellas gatas se están comportando de modo muy valiente, contra dos oponentes que casi las doblan en tamaño. Tras la batalla, el aprendiz contempla cómo Narrarrocas se dispone a expulsar a Borrascoso de la tribu, por haberlos llevado al combate y a varias muertes innecesarias. Rivera, desesperada, pide ayuda a Noche, quien ha sido su mejor amiga desde antes de ser pupilas. A pesar de todo, Noche se niega a respaldar a Borrascoso, insinuando sutilmente a Rivera que está siendo desleal a la tribu por amor a dicho gato. Furiosa, la atigrada se marcha de la tribu junto a Borrascoso para no regresar.
Despertando de su visión, Glayino dice a sus hermanos que sabe por qué los extraños han venido. Efectivamente, Garra y Noche pretenden que Borrascoso y Rivera regresen a las montañas en su ayuda. Indignados, los aludidos se niegan, y Borrascoso explica al clan todo lo sucedido, aquello que ya ha contemplado Glayino en los recuerdos de Rivera. En eso, Esquiruela ingresa al campamento y, al ver a Garra y Noche, los reconoce y los saluda. Luego Borrascoso continúa su historia, y cuando explica que condujo a la tribu a una batalla para demostrar su fuerza a los proscritos, Noche añade, con rabia, que los invasores los hicieron pedazos. Carrasquera comenta sobre lo arriesgado que fue para Garra y Noche venir al Clan del Trueno, sabiendo lo que le hicieron a Borrascoso y Rivera.
Al final, ambos aceptan ayudarlos a lidiar con los proscritos, quienes han regresado, y junto a Garra, Noche, Estrella de Fuego y un grupo de gatos, salen afuera del campamento para discutir el asunto. Glayino, Leonino y Carrasquera logran rastrearlos por el olor extraño de los gatos de tribu. Allí, Estrella de Fuego acuerda con sus acompañantes que pedirán ayuda también a los gatos que realizaron el viaje desde el lugar donde se ahoga el sol, pertenecientes a otros clanes. Con pesar, Borrascoso recuerda a Plumosa, su hermana muerta, quien inicialmente había representado al Clan del Río en su misión. Noche comenta que la tribu honrará la memoria de Plumosa. Cuando Borrascoso y Rivera descubren que Garra y Noche no fueron enviados por Narrarrocas, sino que acudieron a ellos a espaldas del sanador; los dos miembros de la tribu bajan la vista, incómodos.
Más tarde, Noche es mencionada cuando Zarzoso y Leonino van al territorio del Clan de la Sombra a buscar a Trigueña, explicando a Estrella Negra el motivo de los gatos de tribu y la situación por la que está pasando la Tribu de las Aguas Rápidas. Sucede lo mismo cuando Esquiruela habla con Corvino Plumoso en el Clan del Viento, preguntándole si se acuerda de Garra y Noche, y explicándole que ambos gatos han venido a pedir ayuda para librarse de unos invasores que amenazan la caza de la tribu.
Noche y Garra pasan la noche con el Clan del Trueno, Corvino Plumoso, Ventolino y Trigueña, y a la mañana siguiente, se muestran reticentes a comer las hierbas de viaje suministradas por Glayino. Noche apunta que Narrarrocas no conoce estas hierbas, pero el aprendiz insiste en que coma, cansado de que ambos gatos de tribu desconfíen tanto. Finalmente, Noche, Garra, Borrascoso, Rivera, Zarzoso, Esquiruela, Trigueña, Corvino Plumoso, Ventolino, Glayino, Carrasquera y Leonino se ponen en marcha de camino a las montañas.
Al comenzar el trayecto, Glayino se tropieza en suelo mojado, y Garra comenta a Noche que fue una mala idea traer un gato ciego con ellos, a lo que la guardacuevas añade que el joven no podrá seguir el ritmo. Esquiruela sale en defensa del aprendiz, declarando que sabe adaptarse a un territorio desconocido tanto como cualquier otro gato. Al llegar a una colina, Esquiruela, Zarzoso y Corvino Plumoso rememoran la escena de su llegada al lago, al finalizar el Gran Viaje. Noche comenta que los clanes fueron muy valientes al abandonar su antiguo hogar y viajar tan lejos, aún sin saber a dónde ir exactamente. Esquiruela responde que el Clan Estelar los ayudó, y Trigueña añade que, si la Tribu de las Aguas Rápidas estuviera en una situación similar, de seguro la Tribu de la Caza Interminable también haría lo mismo por ellos. Desconcertada y alarmada, Noche exclama que la Tribu de las Aguas Rápidas nunca se marcharía de las montañas, ni sus antepasados tampoco, ya que allí pertenecen.
Zarzoso pregunta a Garra cómo se las vienen arreglando con los invasores, y éste se muestra algo reacio a contarle lo precisado, ya que siente que los gatos de clan consideran inútil a la tribu. Noche calma a su compañero, explicándole que Zarzoso necesita comprender a los enemigos para saber el mejor modo de lidiar con ellos. Leonino capta la tensión en los miembros de la tribu, y conversa sobre ello con sus hermanos.
Tras cazar, Glayino nota la ansiedad que bulle de Garra y Noche, quienes se están acomodando para dormir, ya alimentados, pero que aún así permanecen tensos e incómodos en la vegetación. Noche se asusta al escuchar el ruido de un búho, y Rivera la tranquiliza, prometiendo a sus compañeros que pronto se encontrarán en campo abierto.
A la mañana siguiente, el grupo se encuentra con Puma, un viejo amigo, y el anciano logra reconocer a algunos de los gatos. Borrascoso presenta a Rivera, Garra y Noche como gatos montañeses, y al oír esto, Puma se sorprende, declarando que pensó que las historias sobre gatos que habitaban las montañas eran sólo leyendas. Al inicio, parece un poco desconfiado hacia ellos, como si temiera que lo atacaran. Cuando el viejo se ofrece a acompañar al grupo parte del camino, Noche se ve inquieta, al igual que su compañero Garra, ya que sabe que Puma los retrasará. Ambos gatos de tribu comparten susurros enfurecidos, frustrados por el retraso que implica el viejo en su viaje.
Al otro día, los gatos se despiden de Puma y llegan a las montañas. Glayino percibe temor en Rivera, Garra y Noche, ya que tendrán que enfrentarse ante intrusos en su propio territorio, defendiendo una zona que siempre habían considerado como únicamente suya. Observando el muro de piedra que tienen por delante, Noche pide guía y protección a la Tribu de la Caza Interminable. Ella es quien también, al ir por la zona pedregosa cerca del abismo, advierte a los gatos que se detengan, ya que hay una brecha en el sendero. Al lograr saltar la brecha, Glayino piensa, orgulloso, que así ha demostrado a los miembros de la tribu que un gato ciego es capaz de realizar dicho viaje.
Al ascender la subida, Carrasquera suelta un grito, admirando la vista, y Noche y Garra, furiosos, le piden que se calle, ya que podría haber enemigos cerca. Es demasiado tarde, y Noche ordena a los demás que formen un círculo para proteger a los jóvenes. Aparecen cuatro proscritos: Listado, Sosquín, Flora y Voltereta. Al discutir con ellos, Noche, cansada de la insolencia de sus enemigos, espeta que no tienen derecho a decidir nada ni a robarles las presas. Flora le contesta que tampoco nadie dio el derecho a la tribu de cazar allí en primer lugar. Al verse superados en número, los proscritos deciden no atacarlos, y permiten al grupo seguir camino. Indignada, Rivera pregunta a sus compañeros si acaso los gatos de tribu están confinados a su propia cueva por culpa de los invasores. Noche le contesta que las cosas no están tan mal, pero Garra explica que los proscritos ahora se atreven a cazar incluso junto a la cascada. Con amargura, Noche apunta que los enemigos saben muy bien que la tribu no puede detenerlos.
Al llegar junto a los gatos de tribu, un apresador llamado Gris recibe a Garra y Noche, emocionado. Pronto, él y los gatos que lo acompañan descubren a Borrascoso y Rivera, y, tras la sorpresa inicial, la pareja es abrumada por muchas preguntas. Ellos explican que Garra y Noche han venido a buscarlos, diciendo que la tribu los necesitaba. Al ir de camino a la Senda de las Aguas Rápidas, Leonino se dice que es lógico que los gatos de tribu no hayan podido hacer frente a los forasteros: están demasiado flacos y consumidos como para pelear. Orgulloso, el aprendiz opina que Garra y Noche han hecho lo correcto al pedir ayuda a los clanes.
Narrarrocas espera al grupo dentro de la Cueva de las Aguas Rápidas, y, al ver a Borrascoso y Rivera, pregunta furioso cómo es que se atreven a volver. Encarando a Garra y Noche, el sanador demanda saber qué significa todo aquello. Garra dice que han traído ayuda de los clanes, y Noche añade que han pensado que era lo mejor. Sin embargo, el viejo los regaña por haber abandonado a la tribu en hora de necesidad, además de haber expuesto su debilidad ante los clanes y haber traído bocas extra que alimentar. Esquiruela sale en su defensa, explicando que todos han hecho lo que consideraban mejor. Los gatos se instalan temporalmente con la tribu, y Carrasquera se encarga de contarle a China y los otros pupilos cómo Garra y Noche fueron a buscarlos.
Tras un tiempo, Narrarrocas finalmente accede a acompañar a Zarzoso en una patrulla fronteriza para conocer y delimitar un territorio para la tribu en las montañas. Zarzoso divide a varios gatos en dos patrullas, y Noche es asignada junto a Peñasco y algunos pupilos al grupo de Corvino Plumoso. Tras haber delimitado las fronteras y vuelto a la cueva, Narrarrocas anuncia a sus gatos que sólo queda esperar que los invasores respeten los límites establecidos. Noche pregunta qué harán ahora, y Zarzoso propone solicitar una tregua para hablar con los proscritos y hacerles saber de las nuevas fronteras.
A la mañana siguiente, Noche es escogida como parte de la patrulla de tregua, junto a Peñasco, Garra, China, Gotas y los gatos de clan. El grupo llega al campamento de los invasores, donde el intento de establecer límites pacíficamente falla y la patrulla de la tribu se marcha. Instantes después, descubren que los intrusos han vuelto a cazar a propósito en su territorio, retándolos; y la patrulla, en defensa de sus nuevas fronteras, se lanza al ataque sobre la pequeña partida de invasores. Tras esto, regresan a la Cueva de las Aguas Rápidas, donde explican que el plan ha fallado.
Los miembros de la tribu deben decidir si luchar o marcharse de las montañas; y Noche se sitúa junto a Garra a favor de presentar batalla. Finalmente, es aquella decisión la que predomina, para el disgusto de Narrarrocas. A pesar de haber elegido luchar, ella y sus compañeros de voto siguen estando nerviosos, ya que la batalla definirá el futuro de la tribu.

Citas[]

Esquirolina: "Éste es Garra de Águila en Picado. Y éste, Risco Donde se Posa la Nieve, y ésta..."
Noche: "Yo soy Noche sin Estrellas."
Esquirolina introduciendo los gatos de tribu a los gatos de clan. Aurora, página 310


"¡No tenéis derecho a hacer nada con nosotros! Y no tenéis ningún derecho a venir aquí a robarnos las presas."
Noche a los proscritos de las montañas Exilio, página 211

Referencias y citaciones[]

  1. 1,0 1,1 1,2 Revelado en las filiaciones de Aurora
  2. Revelado en Exilio, páginas 215-216
  3. 3,0 3,1 Revelado en Exilio, página 224
  4. 4,0 4,1 4,2 Revelado en Exilio, página 119
  5. Revelado en Exilio, página 113
  6. Revelado en Exilio, página 107
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